REVELADOR

Siete años del Rey Felipe en la mira pública: el pueblo dicta veredicto y sentencia

Para el Monarca, hay ciertos fantasmas que opacan su Reinado.
sábado, 19 de junio de 2021 · 04:00

¿Qué es lo que realmente garantiza la perpetuidad de la Monarquía que si bien representa siglos de historia, tradición y contemporaneidad, está aún sometida por el escándalo y la impunidad que no son atribuibles a su propia gestión sino al pasado? Después de 7 años en la jefatura de la Corona como su máximo representante, el Rey Felipe aún intenta despejar esta incógnita.

El portal "Vanitatis" rescató las cifras recogidas por el instituto IMOP Insights, para palpar de forma directa los ánimos del Pueblo español, justo en el marco de la celebración de este 18 de junio, séptimo aniversario desde la proclamación del Rey Felipe como Rey de España. ¿Qué nivel de aceptación tiene hoy en día la Familia Real y cuáles consideran serían los peores escenarios que enfrenta la gestión actual? La ciudadanía ha declarado veredicto y hoy la compartimos para desvelar la actual situación del Monarca.

Es aquí cuando el Pueblo no se inhibe y abre la caja de pandora: para el conglomerado y los medios antes citados, no son pocos los problemas que enfrenta el Soberano en su determinación por dar un golpe de timón al curso que hasta ahora ha llevado la institución que representa.

Aunque la popularidad del Rey Felipe crece, los hechos del pasado Monárquico no permiten un avance acelerado hacia lo que desea alcanzar en su Reinado.

El diario "ABC" por ejemplo, se refirió específicamente a la valoración que el pueblo español otorga a los miembros de la Familia Real. En una escala valorada sobre 10, el Rey Felipe por primera vez se posiciona en igual escala a la Reina Sofía, con un 6.4. De cerca les sigue la Princesa Leonor en 6.2, la Infanta Sofía con un 5.9, luego está la Reina Letizia quien sorpresivamente aumentó en popularidad con un 5.4, si consideramos que en 2019 apenas alcanzó 4.8 sobre 10. Por supuesto, la peor nota la recibe el Rey Emérito Juan Carlos, que tiene una valoración pírrica de 3.9.

Entre el 70 y 80 % de los ciudadanos encuestados en las diferentes ciudades autónomas del país, independientemente de sus filias políticas, consideran que si bien la imagen del Rey Felipe goza de buena salud, mediáticamente hablando, aún la omnipresente carga que dejó su padre Don Juan Carlos es una sombra permanente en su gestión y que podría amenazar directamente el futuro de la Princesa Leonor.

La polarización política es otro lastre que arrastra la Monarquía y especialmente en los tiempos de Felipe VI. Cada vez más, la torta poblacional se equipara en un peligroso 50/50 con el crecimiento de las ideas republicanas en la conciencia de los más jóvenes. Esto puede representar un verdadero varapalo para el Rey Felipe, pues sus índices de aceptación van estrechamente vinculados a las edades de los entrevistados. Si no logra capitalizar a este sector, esto podría representar un grave problema a futuro.

El presente y el futuro de la Corona, amenazados por su pasado.

¿Y qué podemos decir de los problemas familiares que afectan de forma directa al Rey Felipe sin siquiera mover un solo dedo? Los dramas financieros del Emérito sorprendentemente superan al Caso Nóos. Pero el paso de Iñaki Urdangarin por la cárcel, los dramas maritales de los Eméritos, los viajecitos a Abu Dabi de las Infantas y su vacunación fuera de España, los desmanes de los hijos de la Infanta Elena y otros temas similares, tampoco contribuyen demasiado. ¡Es que pareciera que trabajaran de encubierto para Podemos!

A nivel político, la percepción del país no se equivoca frente a los roces entre el Rey Felipe y la gestión del presidente de gobierno Pedro Sánchez, que impiden formar una mancomunidad representativa y constitucional, debido a los desencuentros entre el mandatario y la Casa del Rey. No se puede conducir los destinos del país si las cabezas que dirigen al estado no actúan en pacífica sinergia.

En resumen, si bien hay claros índices de aceptación en alza con respecto a la figura del Rey Felipe, la apreciación solo vincula a su figura, pero no hay forma de enlazarla con la Monarquía. A pesar de que han pasado 7 años desde su coronación, aún quedan cabos sueltos de talle histórico que no permiten el avance de "Zarzuela". Si el Rey Felipe logra establecer una hoja de ruta que le permita atacar todos y cada uno de estos ítems, es posible que se pueda vislumbrar en el mediano y largo plazo la inamovilidad de la Corona. De lo contrario, son pocas las posibilidades de garantizar incluso su legitimidad.