INÉDITO

Los inevitables cambios que la Reina Letizia ha experimentado en su camino como Consorte de España

La Soberana no fue la misma después de ese 18 de junio del 2014.
sábado, 19 de junio de 2021 · 00:00

Reformas, nuevos aires de cambio y por sobre las dos primeras, transparencia institucional, fueron los tres ejes sobre los que se cimentan las bases de un reinado que aún no cumple siquiera su primera década. El 18 de junio del 2014, el Rey Felipe junto a la Reina Letizia asumieron ante el país un rol diferente y desafiante: tomar el timón de la Monarquía tras la abdicación del Rey Emérito Juan Carlos I.

La Reina Letizia ha sido el gran apoyo del Rey desde el primer día.

Con el pasar del tiempo, algunos cambios se han observado a simple vista por impulso y naturaleza de la Reina Letizia. Inconforme con el papel destinado para ella, dio un vuelco al tablero: su capacidad, inteligencia e interés legítimo por expandir el alcance de su brazo representativo, le han dado agenda y voz propia. Se ha vuelto un activo en alza y naide puede detenerla.

Con el Reinado depuesto y una larga historicidad, atrás quedó el papel de la Consorte como una figura ornamental que sostenía a la del Rey en ejercicio. La Reina Letizia evolucionó con un rol cada vez más activo y protagonista en temas de inclusión social, dar voz a problemáticas invisibilizadas, una participación activa de las mujeres en escenarios cada vez más igualitarios, así como su gran preocupación por ayudar a fomentar la cultura, las ciencias, las artes y la ética ciudadana.

La Reina Letizia no puede ignorar temas de interés nacional.

Para ello, la Reina Letizia ha desarrollado una estrategia que ha sido alabada por muchos y criticadas por otros, pero sin duda ha logrado cambiar el orden de las noticias que se difunden sobre su gestión.

La llegada de la pandemia como fenómeno mundial, pone en perspectiva la mirada hacia un punto de itinerancia, que obliga a replantear el orden de lo que ya conocíamos como sociedad. Para la Reina Letizia ésta coyuntura generó un cambio, incluso en sus estilismos. Reciclar atuendos, modificar y modernizar piezas ha sido clave en sus apariciones públicas. Dejó de experimentar con su cabello, encontró un largo ideal e incluso ahora algunas canas forman parte de su look más natural.

Para la Reina Letizia, un gran cambio ha sido el propio. Más austera, aunque sin perder la distinción que siempre la reviste.

Esta decisión podría interpretarse desde dos puntos de vista: una conciencia plena sobre el momento y lugar que actualmente vive, no solo España, sino el resto del mundo, donde la ostentación y el brillo pasan a un segundo y hasta tercer plano, entre las prioridades de la gestión representativa y de gobierno.

En otro orden, podría verse como un intento por parte de la Reina Letizia para restar protagonismo a lo que lleva puesto, de modo que la prensa enfoque su atención hacia el trabajo que de forma sostenida realiza desde el comienzo de su reinado, para intentar rescatar el buen nombre de la Corona.

¿Cómo olvidar el abordaje de la Reina Letizia sobre el condenable caso de las niñas desaparecidas de Tenerife?

¿Cuántas veces en lo que va del año hemos visto algún estreno por parte de la Soberana? Han sido muy pocas, pero con un giro muy positivo. Las grandes firmas de moda y las colecciones "low cost" pueden esperar. A la Reina Letizia la mueven otros conceptos y se le ha visto con diseños innovadores que hablan por sí solos: encontró una nueva forma de comunicación y lo mejor de ello, sin decir una sola palabra.

Nos gusta llamarlo "estilismo con propósito", una nueva tendencia de la cual podríamos pensar que la Reina Letizia es pionera: se trata de atuendos con historia. Tal fue el caso de un hermoso vestido gris que llevó con gran orgullo el pasado 2 de junio, con motivo de su participación en una reunión con el patronato de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción. Esta prenda fue confeccionada en el taller de la Asociación para la Prevención y Reinserción y Atención a la Mujer Prostituida, por 12 mujeres valientes y  sobrevivientes.

Un estreno alabado por la prensa, el vestido de la Reina Letizia es un gran apoyo a muchas mujeres en situación de riesgo.

Para muchos se trata del proceso de transformación más importante que ha tenido la Monarquía en décadas, para otros es una nueva era que se acerca a los aires de transformación que hace 7 años el Rey Felipe prometía ante una nación expectante. Pero la Reina Letizia se ha vuelto un gran referente y por las causas correctas. Si bien sus elecciones a la hora de rebuscar en su armario ocupan la atención, también su gestión comienza a percibirse de forma distinta, un éxito que la Monarca puede atribuirse como un gran éxito personal.