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La Reina Letizia y aquella enfermedad de la que se supo 17 años después que casi arruina todo

Para la Monarca, superar el obstáculo le permitió saber que podría con todo lo demás.
miércoles, 26 de mayo de 2021 · 04:30

Ni siquiera se salvó en el día más importante de su vida. Sus detractores vociferaron que la Reina Letizia no reflejó su felicidad  cuando se desposaba con el Rey Felipe ¿Qué sucedió ese día? Si juzgamos por las fotos oficiales, se veía espléndida y plena, pero ante la insistencia de quienes cubrieron otros aspectos del evento más relevante de la primera década del Siglo XXI, bien valía la pena investigar el por qué de estos señalamientos.

Después de casi un siglo sin que España viviera en suelo patrio un evento de esta magnitud -recordemos que los Reyes Eméritos se casaron en Grecia- la Reina Letizia y el Rey Felipe se unieron en sagrado matrimonio el 22 de mayo del 2004 en la Catedral de la Almudena, donde se hicieron presentes 12 casas reales y un total conglomerado de 1.200 invitados. Quien vió desde la superficie podría aseverar que fue un día perfecto, pero la realidad superó a la fantasía y todo trascendió 17 años después.

 

Si bien fue uno de los momentos más felices de su vida, la Reina Letizia tuvo un contratiempo que pudo arruinarle el día.

¿Quién iba a pensar que la misma alfombra por dónde desfilaron el día de su boda el Rey Felipe y la Reina Letizia iba a ser reutilizada para convertirse en bolsas de viaje? Así tal cual. En esos años, según cuenta el portal "COPE", España se disputaba con otros países el derecho de coronarse como sede de los Juegos Olímpicos para las ediciones de 2012 y 2016 y pues, la tela tuvo una segunda oportunidad para ser reutilizada en forma de bolsos que acompañaran a la Comisión encargada de pasar examen en Singapur.

Pero realmente esto fue lo de menos y sólo lo rescatamos como un dato curioso. ¡Lo de más fue que aquella extensión de lona no fue sino un pañuelo en comparación con la cola kilométrica que protagonizaron los invitados al matrimonio del Rey Felipe y la Reina Letizia para ingresar a los baños de la Catedral!

El Presidente Álvaro Uribe logró sacar las canas a Magdalena de Suecia.

Si lo analizamos tiene total sentido: el "sí, acepto" del Monarca y la Consorte duró unas dos horas entre las llegadas programadas de los más de mil invitados, la llegada de la Reina Letizia al encuentro con Felipe VI en el altar, la ceremonia y todo lo contemplado en la logística. Después de aquello, no hubo forma de frenar el ímpetu de reyes, reinas, empresarios, jefes de Estado y representantes del Gobierno nacional para intentar ingresar al servicio.

Para el estupor de algunos que aguardaban en fila, la nota discordante la puso el entonces presidente de Colombia, Álvaro Uribe, quien según las crónicas recogidas de aquel día, estuvo a punto de no poder aguantarse y sin pensarlo dos veces se saltó la cola sin importar la estela de indignación que dejaba a su paso, en especial la de una acalorada y atónita Magdalena de Suecia.

Ni siquiera la fiebre pudo robarle la felicidad a la Reina Letizia en su día.

Pero volvamos a la protagonista de la boda, la Reina Letizia, de quién desconocemos si en aquel momento, los nervios la traicionaron y debió recurrir al sanitario al igual que sus refinados invitados; pero en ella permanecía cierta aura de incomodidad que algunos presentes supieron apreciar. "La Princesa está triste, ¿qué tendrá la Princesa?" dirían algunos y la respuesta es tan sencilla como inesperada: un cuadro febril.

De todos los días previos y sucesivos a su día especial, la Reina Letizia se enfermó justo ese 22 de mayo -probablemente a causa del estrés y los nervios-, pero supo mantenerse ecuánime y elegante frente a la situación. Tiempo después se supo que está era la razón por la cual en algunos momentos se la vio un tanto apagada, sin contar con que su maravilloso vestido creado por Pertegaz, llevaba tanta tela, que se hacía pesadísimo para manejar. Sin embargo, 17 años después todo aquello parece difuso. No por ello dejó de ser un día inolvidable para la pareja real.