INSÓLITO

El destino de la Reina Sofía está cantado: tarde o temprano vendrá el exilio y sabemos hacia dónde

Después de todo, la Emérita sabía que su estancia en Zarzuela tenía fecha de caducidad.
miércoles, 26 de mayo de 2021 · 03:00

Confirmado. La gran ausente de la Confirmación de su nieta, la Princesa Leonor será la Reina Sofía. De Don Juan Carlos se esperaba, pero esto ha sido lo último. ¿Conspiración o casualidad? las opiniones están divididas, pero la balanza se inclina en contra de la Emérita. Se rumorea, se habla, está en el aire. Todo apunta a que nunca se contempló su invitación al evento y tal como reza el refrán "A buen entendedor, pocas palabras".

De ser cierto ¿Qué necesidad habría de aguantar todo aquello? ¿Cuál ha sido el pecado cometido que le impide hasta hoy siquiera acercarse a su propia nieta? Hoy más que nunca, la Reina Sofía estaría pensando en sus posibilidades. Si ni siquiera puede ejercer su rol de abuela, si no tiene agenda institucional, la idea del "autoexilio" suena tristemente tentadora.

Las acciones más recientes de la Reina Sofía fueron en conjunto con sus acciones más solidaria.

Pero el destino de este lugar no tiene porqué ser en extranjero, de acuerdo a lo publicado por el diario "La Razón". Hay un solo lugar en el mundo al que la Emérita adora volver en cuanto tiene oportunidad: ni Grecia, ni el Reino Unido. Su sueño es retirarse hacia Palma de Mallorca.

Allí la espera, siempre dispuesto a recibirla está el Palacio de Marivent, la estancia favorita de la Reina Sofía para disfrutar las vacaciones de verano, con espacios perfectos para el descanso y la tranquilidad mientras contempla las maravillosas vistas de la costa que le recuerdan a su país natal. (Video cortesía: Mallorca Diario)

Pero para la Reina Sofía, quien por cierto se dejó caer junto a su hermana Irene de Grecia por Mallorca para alejarse un poco de los fantasmas de su pasado -recordemos que recientemente cumplió su 59 aniversario de bodas con Don Juan Carlos, ocasión que preferiría no recordar, pues es poco o nada lo que tiene para celebrar-, por ahora no será una opción posible en su furturo más próximo.

Desde "Zarzuela" aún puede realizar las actividades que van enlazadas a su agenda personal -no institucional-, de la mano con la Fundación Reina Sofía y el Banco de Alimentos, acción que la mantiene enfocada, para ayudar a muchas familias vulneradas por la crisis pandémica que azotó al país en 2020 y aún en este año mantiene en vilo a la sociedad.

Hace apenas días, la Reina Sofía estuvo en Palma de Mallorca junto a su hermana, la Princesa lrene.

El trabajo de ambas instituciones ha sido impecable con resultados óptimos: se lograron importantes recaudaciones en alimentos frescos y perecederos para repartir entre la población de varias ciudades autónomas, así como recaudar dinero para estás entidades, a fin de contribuir a la compra de congeladores para mantener a buen resguardo los insumos perecederos y la Reina Sofía no puede abandonar ahora.

La crisis institucional que atraviesa "Casa Real" también es un motivo de preocupación para la esposa del Rey Juan Carlos, quien se mantiene leal a la Institución, aunque precisamente esta parezca prescindir de ella desde que se desvelaran ante la opinión pública, todos los escándalos financieros que provocaron la abdicación y posterior salida del país del Emérito. Por supuesto, esto tuvo sus efectos colaterales, y fue la Reina Sofía quien pagó un alto precio por acciones que ella no cometió.

Su trabajo en solitario beneficia a la Corona, aunque muchos han catalogado a la Reina Sofía como la "damnificada" de Zarzuela.

Pero paradojicamente a ello, sus actividades benéficas, sin ánimos de lucro y de cara a las necesidades de la colectividad, resultan beneficiosas para "Zarzuela". ¿Qué mejor situación que esta? La integrante más querida de la Familia Real realiza labores por motus propia, pero que ineludiblemente se asocian a la gestión del Rey Felipe, sin esfuerzo. Pero la Reina Sofía se conforma y no se queja. Esto le permite mantenerse activa y en su posición, ya no es mucho lo que puede pedir.

Pero algún día, será aquel en el que la Reina Sofía deba detenerse y pensar en sí misma. Esta gestión podría ser la última para ella, cuando finalmente decida que ya hizo todo lo que correspondía y decida retomar aquella materia pendiente que le queda. Volver a las costas, a Marivent, a aquellos almacenes tan coloridos y a la calidez de quienes viven en Mallorca y la tratan con respeto, con admiración, con algunos que otros aplausos a su paso pero sin mayores aspavientos. Sería su momento perfecto para poder descansar y desmarcarse, aunque le cueste, de "Zarzuela" y una misión de vida que ahora se encuentra en otras manos.