MISTERIO

La historia detrás del abanico que lució la Reina Letizia en su vida y del que nadie habla

Nadie había reparado en el accesorio que llevó la Soberana, pero ahora todos lo nombran.
sábado, 22 de mayo de 2021 · 15:07

Hace exactamente 17 años, un 22 de mayo del 2004, el Rey Felipe y la Reina Letizia contraían nupcias dentro del esplendor e historicidad de la Catedral de la Almudena. De aquel día se recuerda la lluvia, la nubosidad y la luz que irradiaba la joven Letizia Ortíz, quien desde ese día se convertía en Princesa de Asturias junto a su Príncipe azul.

Todos pueden recordar la maravillosa creación de diseñador Manuel Pertegaz para vestir a la Reina Letizia en el día más importante de su vida. "Vanity Fair" destacó la belleza de su vestido sencillo, clásico, pero imponente. El protagonista fue su cuello estilo chimenea con bordados de figuras simbólicas inherentes a la dinastía Borbón y la buena ventura en hilos de oro y plata.

La Reina Letizia brilló como nunca el día de su boda.

¿Qué podríamos decir de la maravillosa Tiara Prusiana de diamantes, platino y un único brillante en forma de gota para realzar el tocado de la Reina Letizia y como complemento de su velo? Este maravilloso accesorio fue el que usó la Reina Sofía en 1962 cuando se desposó con el Rey Juan Carlos en Grecia y que generosamente le concedió para hacerla brillar en su día especial.

Pero de un detalle del que pocos repararon fue del abanico que pendía de la mano de la Reina Letizia y la acompañó durante el oficio religioso. ¿Cómo nadie se había fijado en aquel detalle anteriormente? Pues como todo el estilismo de la Soberana ese día, también el mencionado soplillo tuvo su historia, rodeada de rumores y conjeturas entre mentiras y verdades a medias y así rescata el medio citado una de las versiones sobre su hasta ahora desconocido origen.

Con tantos detalles en su estilismo, solo uno quedó por fuera en el aprecio de los expertos de moda de aquel momento.

"El abanico que llevó la Reina Letizia ese día, montado a la inglesa con varillajes y padrones de madreperla y encaje inspirado en los venecianos del siglo XVII, y propiedad de la infanta Isabel, tía abuela del rey Juan Carlos y tan campechana como él. Se dijo entonces que doña Letizia lo eligió porque servía de homenaje a la ciudad de Madrid, donde la hija de la Reina Isabel II era especialmente apreciada por su gusto por mezclarse con los chulapos en corridas de toros y verbenas".

Sin embargo, todo parece indicar que los motivos para la aparición de este abanico, que la Reina Letizia no soltó en ningún momento, tuvo su origen en razones más prácticas y menos adornadas de lo que se pensó en un inicio.

La Reina Letizia y su abanico misterioso, rodeado de historias y rimores.

"Vanity Fair" asegura que el abanico de la Reina Letizia fue comprado en la madrileña "Casa de Diego". Javier Llerandi de Inchaurza, encargado del local, concedió un dato desconcertante como guinda del pastel: el accesorio es estrictamente ornamental y, aunque estuvo maravillosamente confeccionado, sus puntas estaban recubiertas con encaje, así que el aire solo se dispersa entre los huecos de la tela.

No lo compró ella personalmente, lo compró alguien y se lo dio para el día de su boda. Probablemente se tratase de un regalo de la familia de la novia. No sabíamos para quién era cuando lo compraron. Nosotros somos proveedores de todas las casas reales, de la española la primera, pero no nos dijeron para quién era". ¡Menuda sorpresa la de la Casa cuando su creación apareció en el evento más esperado de ese año 2004 en la mano de la futura Reina de España!