HUMILLANTE

Ese "primer encuentro" entre la Reina Sofía y el Rey Juan Carlos que él se encargó de arruinar

Después de la movida en falso del Emérito, su esposa dudaba si había hecho lo correcto.
jueves, 20 de mayo de 2021 · 04:30

La Reina Sofía en algún momento aseguró que su vida, la única que conocía tenía nombre y apellido, el Rey Juan Carlos. Él por su parte, aseguró que amaba a la Emérita, pues era la candidata ideal y ninguna pudo estar a la altura del reto como ella para levantar a la Monarquía después del deceso del dictador Franco. Sería muy conmovedor al leer, si no fuera porque la historia nos mostró una historia muy diferente entre este matrimonio real.

Enlace que por cierto, recoge Pilar Eyre entre sus sonadas crónicas como una de las más accidentadas desde sus inicios. El evento social y religioso estuvo a la altura de todas las expectativas y las ambiciones de España y Grecia como naciones unidas a través de esta unión estratégica. Los verdaderos problemas comenzaron justamente después, en la "esperada" luna de miel.

La boda de Sofía y Juan Carlos fue un suceso para España.

Se sabe que desde muy joven, Don Juan Carlos tenía un amplio recorrido en los menesteres románticos, contrario a su esposa, quien era según los amigos del Rey, "casi una monja". Precisamente por esto y para evitar situaciones lamentables y antes de tiempo, el dictador Franco les puso un custodio, el general Castañón de Mena y cuya misión era mantener las manos del Príncipe alejadas de su novia. Esto se logró con éxito, e incluso según Pilar, un breve período hasta después de casados.

Por supuesto, esta oportunidad no podía ser desaprovechada por la Reina Federica, madre de la Princesa Sofía. En aquel momento y según lo relata la escritora, existía la imperiosa necesidad de lavar la cara a la vergonzosa situación que atravesaba la hija, al ser rechazada por Harald de Noruega, quien reclamó el amor de una plebeya. A esas alturas, el Rey Juan Carlos era la opción más viable de todas. 

Por supuesto, los consejos prenupciales de los padres de los novios, lejos de disipar las dudas y los miedos, surtieron el efecto contrario pero les dejó claro cómo debía resultar todo aquello. Don Juan de Borbón: al Rey Juan Carlos: "Yo también me sentí de piedra, pero al final supe cumplirle a tu madre" y Doña Federica a la dulce Sofía: "Las princesas no hacen el amor, generan dinastías".

Sofía y Juan Carlos tuvieron un vínculo turbulento desde los inicios mismos de la relación.

El día llegó, la boda de celebró y quedaba la noche de bodas tan esperada. Stavros Niarchos, un gran amigo multimillonario de la Reina Sofia, les permitió alojarse en un velero de 65 metros con un camarote de ensueño para consumar el matrimonio. Pues eso fue justamente lo que no ocurrió.

Según la información de Eyre recogida por "Informalia", Don "Juanito" pensó que sería una gran idea practicar karate con su cuñado a un día de celebrarse la ceremonia. Terminó con el hombro dislocado y debió presentarse a su propio enlace junto a la Reina Sofía, con una escayola puesta que su traje cubrió perfectamente. Esta historia la revelaría la Reina Victoria Eugenia, abuela del Emérito.

Cuando llegaron al barco se dieron cuenta de que el yeso se había pegado a la piel y tenía el hombro en carne viva, apenas podía moverse. Sofía se pasó la noche arrancándoselo, centímetro a centímetro. Tenía dolores horribles, daba alaridos.