INSÓLITO

Letizia casi lo logra: las invitadas que por poco le roban el protagonismo a Máxima de Holanda en su día

La holandesa no podía permitir que nadie la opacara en su momento estelar.
sábado, 1 de mayo de 2021 · 04:00

Hace 8 años el destino de los Países Bajos cambiaba para siempre. La Reina Beatriz de Holanda dio paso a favor de su hijo Guillermo para gobernar el país junto a su esposa Máxima de Holanda. Fue sin dudas un acto solemne pero cargado de sentimientos y emociones. El recién envestido Monarca prometió honrar no solo el legado de su desaparecido padre, sino el trabajo a consciencia y la devoción de su Reina madre por el país.

En esta significativa coronación, la casa Orange se vistió de gala para recibir a los principales representantes de las casas reinantes mundiales, y para el beneplácito de Guillermo y Máxima de Holanda, casi todas asistieron, una prueba innegable de aceptación y apoyo sin contar con el derroche de estilo y elegancia de las Monarcas y consortes asistentes junto a sus esposos.

Máxima de Holanda deslumbró como la gran protagonista de la noche.

Uno de esos casos por supuesto, fue la conmoción de los medios presentes ante la llegada de nuestros abanderados, el Rey Felipe y la gran amiga de Máxima de Holanda, la Reina Letizia, quienes aun eran Príncipes de Asturias y fue ella quien deslumbró a la prensa local y mundial irradiando belleza y buen gusto en un vestido gris estilo sirena  con detalles de encajes y tocado en forma de flor, decorado con plumas.

La más cercana de Máxima de Holanda, la Reina Letizia, causó sensación entre la prensa neerlandesa.

Sin ánimos de palidecer la belleza de nuestra Soberanía y a la holandesa como la gran agasajada de aquel día, fue Sheikha Mozah bint Nasser Al Missned, jequesa de Qatar quien a su llegada puso a los medios a su Merced: su exotismo y elegancia fueron a juego con un deslumbrante conjunto blusa-vestido color azul añil en seda y un abrigo del mismo color y tela que la recubría. El protagonista indiscutible fue su collar de oro con detalles den piedras rojas y coral que Lucio a juego con pendientes.

De las más impactantes de la noche, la jequesa de Qatar honró con su presencia y elegancia a Guillermo y Máxima de Holanda.

Camilla Parker Bowles asistió con el Príncipe Carlos de Inglaterra y es de suponer que en esta ocasión especialísima haya podido conocer a Máxima de Holanda, con quién pareció llevarse de mil maravillas durante el acto de la Orden de la Jarretera en 2018. Lució su versión más sencilla en un vestido color azul claro, manga larga y corte imperio. Todo el protagonismo estuvo en su tocado a juego con plumas que resultó muy favorecedor y equilibrado.

Reino Unido también se hizo presente a la coronación del Rey Guillermo y Máxima de Holanda.

Desde el país del Sol Naciente, de la mano del emperador Naruhito, la entonces Princesa Masako de Japón hizo su gran aparición, por supuesto con un sobrio traje color marfil, con un sombrero estilo casquete del mismo color y tela de su vestido. Irradió mucha simpatía y elegancia en el evento que honró al Rey Guillermo y Máxima de Holanda.

La Princesa Masako de Japón fue de las más esperadas en la coronación neerlandesa.

La princesa Mette-Marit de Noruega (quien comparte con Máxima de Holanda un pasado plebeyo de suma controversia) celebró la ascensión al trono de la nueva pareja monárquica con un vestido blanco romántico de satén con estampados florales en azul celeste. Completó su look con una diadema-corona de brillantes en forma de flores y pendientes de perlas estilo lágrima.

La polémica princesa Mette-Marit tiene muchas historias para contar que la unen a Máxima de Holanda.

Pero en todo el evento, la gran protagonista de estilo fue la estrella del momento histórico de Países Bajos, su nueva Reina, Máxima de Holanda, quien lució sencillamente espectacular con un dramático vestido de transparencias y encajes en deslimbrate color azul klein con capa a juego y una tiara de diamantes y zafiros para complementar. Brilló también en la cena de gala que se ofreció a los invitados la noche anterior en el Rijksmuseum de Amsterdam: su vestido rojo de volantes venía con un escote palabra de honor que complementó con una  tiara que reúne unos 100 quilates de perfectos diamantes.