DEVASTADOR

Las razones por las cuales la Reina Isabel ni siquiera cree que su hijo Carlos es apto para reinar

La Soberana está segura de que su hijo no es la mejor opción.
miércoles, 7 de abril de 2021 · 03:45

No importa el tamaño del escándalo, quienes estén involucrados ni las consecuencias que este pueda traer: la Reina Isabel siempre podrá resolverlo. Ha tenido sus "annus horribilis", pero también el estoicismo suficiente para tomar las riendas y enderezar el timón del gran buque monárquico que solo ella comanda.

Hay quienes aseguran según el portal "XL Semanal", que este será el último año de la Reina Isabel y abdicará apenas cumpla 95 años que será este próximo 21 de abril, pero la celebración máxima será en junio junto al grandioso desfile "Trooping the Color", cuando decidirá abdicar a favor de su hijo Carlos, pues sabe muy en sus adentros, que le "debe" un esperado momento de pase al trono, especialmente ahora que el Príncipe ha adquirido mayores y más importantes compromisos en representación de su madre.

Al heredero le tocará esperar por la decisión de la Reina Isabel por el futuro de la Corona.

Otros niegan esta aseveración, convencidos de que la Reina Isabel no es de las que abandonan, ni siquiera tras el estado de salud delicada de su esposo, el Duque de Edimburgo. La Monarquía está en uno de sus momentos más críticos, cortesía de los Duques de Sussex, Harry y Meghan y la Reina Isabel no puede abandonar. Un inesperado ascenso al trono de Carlos podría revertir el apoyo del Pueblo, en la que muchos no conciben un futuro para la Corona en el que ella sea la principal ausente.

Según este sitio web, en lo referido al Príncipe Carlos es cierto que en el momento preciso deberá entronizarse, pero nadie, ni siquiera la Reina Isabel hablaría siquiera de la posibilidad de gobernar en pleno. En el mejor de los casos y por muy cruel que suene, lo que puede ocurrir es que lo de Carlos sea un "proceso de transición" para que sea su hijo Guillermo quien tome su lugar.

El escándalo con los Sussex no pudo venir en peor momento para el Príncipe Carlos y la Reina Isabel.

En un país en el que la Reina Isabel tiene para sí casi el 80% del apoyo de sus ciudadanos, exponerse a revertir la tendencia con Carlos al timón, podría ser una jugada muy peligrosa que en este preciso momento el amor de madre ni la Corona están dispuestos a asumir. El deber siempre irá ante todo, así que todo podría seguir igual.

Por los momentos, el Príncipe eterno deberá esperar su turno e intentar apegarse al secreto a voces que ha permitido que el legado de la Reina Isabel prevalezca desde hace más de 70 años, resumido en solo una frase, pequeña, pero que ha marcado la vida de la Soberana desde que a sus 10 años fuera declarada heredera al trono: "tradición y pragmatismo".

Quizás el hijo de la Reina Isabel deba conformarse con un "reinado transitorio" a favor de su hijo Guillermo.

Para Carlos, quizás el tiempo no sea su mejor aliado, y es precisamente el miembro de la realeza británica más impopular. Intentar mantener el mismo halo de misterio que envuelve los aspectos más privados de la Reina Isabel para que sea su gestión la que brille, es un consejo que llegó demasiado tarde. De la vida del Príncipe se sabe más de lo que nos gustaría. ¿Acaso cuenta con la capacidad moral para hacer preservar lo más valioso de la era Isabelina?

Pero el trabajo mayor, será evaluarse frente a sí mismo en los momentos más difíciles. Hoy en día, la Reina Isabel se enfrenta a las dudas sobre la identidad del personaje real que dudaba sobre el color de piel de su nieto Archie. ¿Tendrá el heredero la garra suficiente para enfrentar en el futuro sus propios "annus horribilis"?