INSÓLITO

La prima oculta de la Reina Isabel indignada: "Vi a Lady Di con las joyas de mi familia"

Para la Monarca, las alhajas eran de uso libre, sin ofender.
martes, 6 de abril de 2021 · 10:47

Mucho antes de Lady Di, cuando la Reina Isabel y sobre todo el Duque Felipe de Edimburgo presionaban para que su heredero, el Príncipe Carlos, encontrara a una esposa con calidad de urgencia, surgió una candidata de la que casi nadie habla. Tenía aquello que Carolina de Mónaco (un intento súper fallido) no poseía, ni otras jóvenes casaderas: juventud y castidad, pero por razones que luego ella misma explicó a "Vanity Fair", nunca pudo cumplir su objetivo: Olga Romanov.

Olga Romanov, prima de la Reina Isabel.

Como indica su ilustre apellido, Olga es la sobrina del desaparecido Nicolás II, el último Zar de Rusia, y por ende prima de la Reina Isabel, quien está familiarmente emparentada con la mayoría de las casa reales existentes y desaparecidas. Pero fue la cadena televisiva "ITV" en su documental "The Queen and Her Cousins" (La Reina y sus primos) el espacio en el que la superviviente de la famosa familia imperial rusa brilló por su personalidad y su desparpajo, además de sus insólitas anécdotas.

Esta iniciativa, a propósito del cumpleaños número 95 de la Reina Isabel nos trae las historias de estos personajes que guardan relación consanguínea en segundo y hasta tercer grado, y en el caso de la Romanov, el acercamiento que tanta ilusión le hacía por adentrarla dentro de una de las monarquías más estables, en un intento de rescatar a su empobrecida familia en el exilio.

Su abuela, la gran Duquesa Xenia Alexandrovna Romanova, hermana de Nicolás, fue por años anfitriona de lujo de la Reina Isabel y su hijo Carlos para tomar el té, y esta costumbre familiar posicionó a la jovencísima Olga, quien contaba en esos días con 17 años como una gran candidata, señalada por una revista famosa de la época. El único problema era que la rusa no parecía tener unos modales apreciables para los estiradísimos Windsor. Su personalidad relajada y liberada no cayó en gracia a la Monarca.

Doloroso es para Olga, ver a la Reina Isabel y sus parientes con las joyas de su familia.

Pero la amistad de su familia con la Monarquía británica, según la Romanova, surgió porque entre otros temas, siendo acogidos por el abuelo de la Reina Isabel, Jorge V, en Frogmore Cottage, si bien no tenían compromisos reales con la familia, las segundas nupcias de su padre sin el consentimiento de los Windsor, fue tomado como un irrespeto por la Reina Madre, quien era la Monarca entonces.

Este alejamiento dificultó aún más las condiciones de vida de los desterrados, así que la abuela de Olga debió acudir a soluciones desesperadas para mantener a flote a la familia. “Mi abuela se las ingenió para sacar de Rusia algunas de las joyas después de la revolución, pero no dinero. Sin patria y sin un solo penique, decidió vender las alhajas a los joyeros reales”, es decir, a manos de la mismísima Reina Isabel.

Solía ver a la princesa Diana engalanada con joyas Romanov. Todavía se las veo llevar a algunas royals, de vez en cuando.

Si la Reina Isabel hubiera adivinado lo que sucedería, quizás habría elegido diferente para Carlos.

Es un lamento que a veces sacude en los recuerdos de la "Princesa salvaje y descalza", quien hoy vive su vida en libertad sin presiones reales. Si la vida hubiera tomado otra dirección, el mundo jamás hubiera conocido a Lady Di, pero se conforma ganándose la vida como directora de la "Asociación de la Familia Románov" y preside el baile de debutantes rusas que cada año se celebra en la capital londinense, el mismo en el que hizo su gran aparición en 1968.