DEVASTADOR

El origen de las grietas psicológicas de Charlène de Mónaco tiene causa: su propio esposo

Eso explica los radicales arrebatos que expresa la Princesa con cada corte de cabello.
domingo, 4 de abril de 2021 · 02:15

Conmovedor fue ver llorar a Máxima de Holanda en su boda con el Rey Guillermo en los albores de los primeros años del 2000, cuando por orden del Parlamento holandés, su padre fue impedido para viajar a este país a entregar a su hija en la ceremonia religiosa, pero la historia de Charlène de Mónaco no fue para llorar de emoción, sino de angustia por ella. Así lo relató "Vanity Fair".

La sudafricana lucía especialmente preciosa durante el que debió ser el mejor día de su vida en aquella boda celebrada en 2011, pero Charlène de Mónaco no hacía más que llorar frente a los presentes, los medios y el mundo. No era felicidad, eso podía notarse a kilómetros, era tristeza y nadie en ese momento sabía el por qué. ¿Qué la incomodaba tanto? ¿No se supone que el sueño de aquella niña era convertirse en una princesa al crecer?

Los ojos tristes de Charlène de Mónaco preocupaban en un día tan especial para ella.

Según la prensa local, sus razones obedecían a una muy dolorosa situación, inaguantable para la dignidad humana: la fama de empedernido mujeriego que su esposo Alberto de Mónaco tenía como carta de presentación y la aparición de dos hijos ilegítimos la aterraba. La inseguridad hizo estragos en Charlène de Mónaco y se dice que intentó anular el compromiso.

En esos días, el diario francés "L'Express" aseveró que Charlène de Mónaco intentó fugarse en medio de una prueba de vestido de novia, al tratar de pedir asilo en la embajada sudafricana un mes antes de su matrimonio, en mayo, perseguida por los incesantes rumores de infidelidad por parte del hijo de Rainiero III.

Su evidente infelicidad era notable, pero logró recomponerse y seguir con la ceremonia.

Lo insólito es que después del primer intento antes de la celebración de su boda, el 1 de julio del 2011, intentó huir de Mónaco al menos dos veces más. La tercera fue casi la vencida para Charlène de Mónaco y logró llegar al aeropuerto de Niza, cuando fue interceptada por el séquito del Príncipe Alberto, y lograron convencerla de desistir. Según una fuente del New York Post, luego de aquello, a la Princesa le fue confiscado su pasaporte.

Los primeros años fueron difíciles para Charlène de Mónaco y su esposo recientemente lo admitió cuando opinó abiertamente sobre Meghan Markle y su entrevista para "CBS", cuando dijo que para la exdeportista fue también difícil. Hasta le adjudicaron algunas faltas a su esposo, peleas con su cuñada Carolina de Mónaco y una vida separada de Alberto, debido a que ella vivía en las cercanías de la ciudad de Montecarlo mientras que él atendía a sus funciones en la Casa Grimaldi.

Incluso se dijo que Charlène de Mónaco firmó un prenupcial para quedarse con Alberto al menos 5 años y darle un heredero.

Pero ahora, parece que las cosas pintan mejor para la pareja y es que 14 años han pasado desde que decidieron dar el sí ante el mundo. Es posible que Charlène de Mónaco y Alberto encontraron un punto de encuentro en sus pequeños hijos Jacques y Gabriella, que son la luz de la familia y ahora ella maneja un discurso en el que se muestra unida y firme con el monegasco, tal como declaró a principios de este año en la revista "Point du Vue".

Cuando mi marido tiene problemas, me los cuenta. Le digo a menudo: 'Pase lo que pase, estoy al 1.000 por ciento contigo. Te apoyaré hagas lo que hagas, tanto en los buenos como en los malos momentos'.

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