MISTERIO

Uno de los grandes secretos sobre la Reina Letizia que Cayetana de Alba se llevó a la tumba

La Soberana sabe que es mucho lo que le debe a la inolvidable Duquesa.
domingo, 25 de abril de 2021 · 13:13

Puede que con Carlos Fitz-James Stuart, el actual Duque de Alba, la Reina Letizia no se lleve en absoluto, y tal como revelamos en una historia anterior, es un asunto cuidadoso, dado que por ser quien es, el aristócrata cuenta con un aval por derecho de nacimiento que vale más que los 39 títulos que hoy ostenta: ser el primogénito de Cayetana de Alba y enseguida explicaremos porqué la Soberana debería medirse un poco.

La única razón por la cual algunas de las familias aristocráticas españolas han cedido con el paso del tiempo a la posibilidad de conceder el beneficio de la duda a la Reina Letizia, se debe precisamente a la entrada en escena de la recordada Duquesa, justo cuando más se necesitaba y especialmente, cuando la Corona lo pidió.

La Duquesa de Alba fue quien ayudó a que la Reina Letizia fuera "aceptada" por la nobleza.

Desde la Revista "Lecturas", se recordó que Cayetano Martínez de Irujo, otro de los vástagos de la desaparecida Duquesa, publicó hace dos años un libro de sus memorias, bajo el nombre "De Cayetana a Cayetano", en el que por supuesto, brilló entre mil anécdotas una que protagoniza la Reina Letizia en su momento histórico de mayor vulnerabilidad: cuando estaba por convertirse en Princesa de Asturias, posterior al anuncio de su compromiso con el actual Rey Felipe.

Cuenta Cayetano que la crema y nata de la sociedad aristocrática cerró sus filas frente a la Reina Letizia en aquel momento, incrédulos ante la decisión del Príncipe de Asturias de casarse con una plebeya, por lo que la Reina Sofía, en un intento por apaciguar el estupor generalizado, se contactó directamente con Cayetana de Alba para que les ayudara a introducir a la asturiana en aquel hermético círculo.

En aquellos primeros encuentros, todo parecía indicar que la Duquesa veía con buenos ojos a la Reina Letizia.

El pedido no fue al azar: se conoce que Doña Cayetana, dado su abolengo histórico y distinción, fue la noble más influyente y respetada, con una cercanía casi familiar a "Zarzuela", al punto de ser la primera opción a considerar para ayudar a la Familia en problemas. Leal, sin dudarlo y servicial a la Institución, organizó una gran cena para presentar a la Reina Letizia ante sus críticos más acérrimos.

Así que el Palacio de Liria, residencia de los Alba, se revistió de derroche y lujo para presentar a la futura Consorte en sociedad y algunas capturas lograron retener el momento en que la recordada Aristócrata y la actual Reina Letizia se conocieron. Todo pareció transcurrir de mil maravillas y lo que fue más importante, Cayetana cumplió una vez más con la Familia Real, esta vez bajo el encargo que de forma especial le encomendó Doña Sofía.

Doña Cayetana siempre respetó a la Reina Letizia, pero se reservó sus opiniones sobre ella.

Portales como "Libertad Digital" aseguran de forma extraoficial que en las distancias cercanas, entre la Reina Letizia y la noble 'no había feeling' pero sí un gesto mutuo de respeto y reconocimiento. Esto podría deberse a la amplia brecha generacional que no ayudaría a acercar posturas y las personalidades contrastantes. Se sabe que a la Reina Letizia le falta lo que a la inolvidable Duquesa le sobraba: espontaneidad, desparpajo y soltura. "Vivir como se siente" diría ella si viviera.

Pero está versión fue desmentida por el Duque de Arjona, quien en sus memorias destacó la honorabilidad de su madre al respetar por encima de todo a la Familia Real y su lealtad tan inquebrantable, la hizo vetar su opinión sobre la Reina Letizia. Si la encontraba como una buena o mala candidata para Felipe, si le parecía que tenía lo necesario para ser la futura Reina de España, eso se lo llevó a la tumba, gesto que en el fondo su buena amiga, la Reina Sofía le agradece hasta hoy.