INESPERADO

El "Efecto Reina Letizia": por qué cada vez resulta más difícil detestarla como antes

La Soberana anda de lo más simpática y ahora lo comenzamos a entender.
sábado, 24 de abril de 2021 · 10:01

Dicen que del odio al amor hay un solo paso y pese a que la Reina Letizia nunca fue uno de los integrantes de "Casa Real" con los mayores índices de popularidad, con ella sucedió un fenómeno inédito ante la prensa y las audiencias que nadie vio venir.

Para la Soberana, se necesitaron las peores circunstancias que afectaron el buen nombre de la Institución Monárquica y una pandemia mundial para reivindicarla ante los escépticos y probar a sus detractores que si alguien se iba a "cargar la Corona", precisamente no sería ella. El 2020 pudo ser un año convulso, pero en un revés inesperado, también fue el período en el que más brilló.

La Reina Letizia tuvo que endurecer su carácter para no ser devorada por la maquinaria de "Zarzuela".

Convencida de que algunas informaciones negativas difundidas sobre ella desde los medios, eran filtradas desde "Zarzuela" a modo de tapadera para desviar la atención de los primeros escándalos financieros del Rey Emérito, terminó por hacerla desconfiar de todos, incluso antiguos colegas, pero la situación de Don Juan Carlos fue tan incontenible que revirtió el efecto y terminó fortaleciendo la imagen de la Reina Letizia.

La Reina Letizia no dejará de ser exactamente como ella permite dejarse ver: su naturaleza no se amilana ante los comentarios negativos y uno de sus puntos más fuertes es que no intenta revestirse ante el mundo con un aura que no le pertenece, sabe como la buena mujer de medios que fue, que su personalidad no es para todos los públicos así que ¿para qué esconderla?

Las claves de la Reina Letizia: resiliencia y austeridad.

Pero en este último año ha decidido sentar su buen precedente. Por primera vez, su imagen en las principales tapas de la prensa no iba tan enlazada a estilismos y alfombras rojas, sino que dejó que su gestión hablara por ella. A pesar de los impedimentos propios de la emergencia sanitaria, justo con el Rey Felipe, la Reina Letizia recorrió todas las comunidades autónomas para tomar el pulso a la población y acercarse, generar vínculos y apoyar. La gira resultó todo un éxito.

Pero lo más apreciable que se ha podido ver hasta el momento es que a fin de adaptarse a la realidad imperante, la Reina Letizia se ha propuesto a ejecutar algunos cambios sustanciales que no le restan, sino que contrario a ello, le han hecho sumar nuevas simpatías. En su nueva imagen versión pandémica, la austeridad es el nuevo código de vestimenta: reciclaje de atuendos, nuevas prendas "low cost", accesorios minimalistas y hasta dejar su cabello aflorar algunos mechones de canas ha sido parte de su transformación.

La Reina Letizia tuvo un gran impacto al conocer la delicada situación que vivió Honduras.

Pero uno de los aspectos que más han resaltado en la nueva visión de la Reina Letizia, tiene que ver con la solidaridad. Así se  apreció en su última visita a Honduras cuando acompañó a varios grupos de ayuda humanitaria para asistir a los afectados por los huracanes Eta e Iota. Ante la comprensible preocupación de la ciudadanía sobre los gastos que acarrearían al país centroamericano, la Monarca sorprendió con sus peticiones: no quiso honores de Estado a su llegada, no optó por la suite presidencial del complejo en el que fue alojada y si necesitaba algún servicio de comidas, se lo dispensaba ella misma en el bufet.

Pero sin duda, una prueba de su valía frente al país, fue en aquellos 15 días de incertidumbre cuando el Rey Felipe debió aislarse preventivamente tras estar en contacto directo con un contagiado por COVID 19. La Reina Letizia debió asumir la encargaduría provisional de sus funciones. Su alto nivel de representatividad por primera vez puso sobre la mesa un tema del que casi nunca se habla: un futuro en el que la principal cabeza del estado sea una Reina. Tenían razón quienes dijeron que con su presencia cambiarían las cosas, poco a poco y a pulso, se ha ganado su buen lugar.