INSOSPECHADO

La Reina Isabel abandona finalmente el Palacio, movida por la compasión y el dolor de un pueblo

La Soberana no conoce de "peros" cuando se trata de su deber real.
viernes, 2 de abril de 2021 · 04:00

Fue durante la celebración de navidad en el Castillo de Windsor cuando se vió a la Reina Isabel en público por última vez. Después de tres meses en los que atravesó por el dolor de la pérdida de varios amigos cercanos, un largo período de confinamiento, la hospitalización de su esposo Felipe de Edimburgo y la estocada mediática de Harry y Meghan, ahora la Soberana vuelve a sus compromisos oficiales fuera de la protección de los muros de "Buckingham".

Inmunizada contra el coronavirus, con buen semblante y luciendo un alegre tono verdoso en su estilismo, la Reina Isabel asiste a la que sería su primer acto oficial de este año y así lo ha reportado "Vanity Fair". La razón más que valedera, es con motivo de la celebración del centenario de la Royal Australian Air Force, que en esta edición quiso homenajear a los caídos en la región de Surrey, cercana en distancia, y que la Soberana decidió visitar en persona como muestra de respeto.

La Reina Isabel participó en todas las actividades previstas para este encuentro.

En esa ocasión, la Reina Isabel ha asistido en solitario. Si la historia fuera distinta, contaría con la leal compañía de su esposo Felipe de Edimburgo, sin embargo, aún el Príncipe se encuentra en proceso de recuperación, por lo cual no pudo en esta oportunidad sumarse a la celebración, pero de seguro le habría gustado mucho.

Quien sí goza de excelentes condiciones físicas a sus 95 años es la propia Reina Isabel, quien con paso firme, siguió a cabalidad todos los rigores protocolarios del encuentro, desplazándose en los predios desde donde se celebraba dicho evento, que conmemora una fecha importante para uno de los países más grandes de la Commonwealth.

La Reina Isabel echó de menos la compañía de su esposo Felipe de Edimburgo.

Un detalle muy particular que no pasó por debajo de la mesa, es que la Reina Isabel no usó mascarilla sanitaria. Esto se debe a que al haber recibido la vacuna contra la COVID 19, ella no podría contagiarse, pero no por esta razón se abstuvo de seguir manteniendo las distancias preventivas y atender a todos los protocolos de bioseguridad presentes en el evento.

Pero un guiño que sin duda se llevó los elogios durante este encuentro fue el broche que pendía del abrigo de la Gobernante. Tiene la forma de un zarzo, flor nacional de Australia de la familia de las acacias, confeccionado en diamantes amarillos y fue un regalo que recibió en su primera visita a este país en 1954. Lo lució con orgullo y destacó entre su estilismo a juego.

Un momento de instrospección: la Reina Isabel recorre el miro donde se leen los nombres de los caídos en batalla.

Durante esta gala solemne, la Reina Isabel presenció la puesta de una ofrenda floral, un recorrido por un mural donde se encuentran tallados los nombres de los valientes australianos caídos durante los conflictos bélicos, una exposición dedicada a ellos y una reunión con elementos de la Royal Australian Air Force donde firmó un documento conmemorativo.

Luego de este acto de dignidad y valor que sensibilizó a la Reina Isabel, dió por terminada su participación y se marchó nuevamente al Castillo de Windsor. Por ahora se desconoce cuál será su próxima aparición pública. Más que nunca, "Casa Real" ha cuidado sus pasos y no adelanta ninguna participación pública en la que haya lugar.