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El Rey Juan Carlos lo confesó entre lágrimas: "con quién debí casarme era con ella y no con Sofía"

Sabemos quién fue la única mujer por la que el Emérito lloró amargamente.
viernes, 2 de abril de 2021 · 09:18

No hay nada peor indicado para el ánimo que ver la vida privada expuesta en un plató de televisión, pero cuando hablamos del Rey Juan Carlos, digamos que ya se trata de un tema acostumbrado por décadas: desde la divina Marta Gayá, la controversial Corinna Larsen y hasta la mismísima Lady Di, un largo prontuario amoroso acompañó el legado real del exmonarca.

Pero un Borbón de pura casta como el Rey Juan Carlos, cuya pulsión por el género femenino le viene desde sus antecesores Don Juan de Borbón y Don Alfonso VIII, no solo ha sido todo un galán con derroches de desparpajo y zalamería, en sus tiempos mozos fue un romántico y una sola mujer lo hizo llorar en una oportunidad.

Para la historia quedan recogidas todas las andanzas románticas del Rey Juan Carlos.

¿Quién mejor que el periodista Jaime Peñafiel, que se califica como uno de sus más cercanos amigos, para mostrar este costado sensible del Emérito en el programa "Sálvame"? Esto a propósito de su libro "Los Reyes También Lloran", en el que versa todas las ocasiones en la que el llanto ha ensombrecido la vida del Rey Juan Carlos.

Pero también ocurrió que el mediático quiso destacar el lado más empedernido y romántico del Padre de la Democracia, en aquellos tiempos de adolescencia cuando conoció a la condesa Olghina de Robilant y dedicó sus líneas más candorosas para demostrarle sus intenciones.

Estas cartas llegaron a Peñafiel porque Olghina, la exnovia del Rey Juan Carlos las vendió por razones económicas.

Pues ahí teníamos, cortesía de Peñafiel, lo mejor del galanteo del Rey Juan Carlos en sus años mozos expuestos en cartas abiertas a la luz pública: "Entré y el corazón me dio un vuelco, pues el perfume era el mismísimo que el tuyo y me dije: 'No puede ser que esté aquí Olghina, es realmente imposible'. Desgraciadamente no estabas. No sabes cómo pienso en todo lo tuyo y me imagino el momento de poder juntar mis labios con los tuyos tan calientes".

Quizás por la radiante Olghina deliraba entre las pasiones pero según el escritor catalán, no fue ella quien realmente destrozó el corazón del Rey Juan Carlos hasta las lágrimas sino el primer amor que nunca pudo concretar: la entonces Princesa "más bella de toda Europa", María Gabriela de Saboya.

Hasta hoy, María Gabriela de Saboya y el Rey Juan Carlos guardan una bonita amistad y muchos recuerdos de juventud.

En realidad, la princesa cuyo padre, Humberto II fue el último Rey del reino de Italia lo tenía todo: sangre azul, belleza, una educación esmerada para reinar y además, el corazón del Rey Juan Carlos en sus manos, pero poco le importaron estos detalles al dictador Franco, a su juicio, era demasiado "moderna" y no la convencieron sus maneras e impidió el soñado matrimonio. "Juanito" la lloró amargamente, pero su destino estaba trazado para la princesa griega, Sofía.

En el programa al que asistió como invitado, Peñafiel admitió que fue la primera vez que vio al desdichado Rey Juan Carlos llorar por una mujer, y ella fue la única. De hecho, afirmó que el Emérito admitió a una periodista cuyo nombre no revela, que realmente nunca debió casarse con Sofía, sino con María Gabriela, declaraciones por las cuales se infiere que, aunque sus acciones extramaritales nunca fueron justificables, Doña Sofía no fue la única verdaderamente infeliz dentro de este tortuoso matrimonio.