INÉDITO

La otra "viuda" que asistió al sepelio de Felipe de Edimburgo y comparte su dolor con Isabel II

Su nombre fue el último de la lista de los 30 invitados, pero de los primeros en la vida del Duque.
domingo, 18 de abril de 2021 · 12:01

Su nombre fue el último de la lista de los 30 elegidos por la Reina Isabel que asistieron para despedir a Felipe de Edimburgo. Si lo ubicamos como la Condesa Mountbatten de Burma, tal vez no sepamos de quién se trata y de hecho, es la única de los invitados que no guarda línea consanguínea con la Familia Real pero fue invitada incluso antes que el Primer Ministro Británico. ¿Quién es Lady Penny Brabourne?

Durante décadas, los tabloides británicos tapa amarilla, la condenaron mediáticamente como la "eterna querida" de Felipe de Edimburgo, rumor nunca corroborado, pero del que se hicieron eco varios rotativos. Convencidos de que la amistad entre un hombre y una mujer "no puede ser posible", esta aristócrata tuvo que convivir con el estigma a cuestas.

Lady Penny Brabourne asistió con mucho dolor al sepelio de Felipe de Edimburgo.

Pero sus cercanías con la Reina Isabel en varios eventos deportivos, dónde se las vio compartir entre risas y camaradería junto al Duque su pasión compartida por la hípica, hizo caer algunas quijadas. Si Lady Penny era la "mistress" de Felipe de Edimburgo, ¿cómo podían ser posibles aquellas cercanías amistosas con la Soberana?

Al final prevaleció la versión amable de los hechos. Entre Felipe de Edimburgo y la Condesa existía una amistad basada en la confidencialidad, el apoyo mutuo en las buenas, en las malas y en las peores. Nunca fue como tal una amenaza para la Monarca, de hecho la amistad se extendió hasta una tradicional y hermética Isabel.

La camaradería entre la amiga de Felipe de Edimburgo y la Reina Isabel confundió a la prensa.

La conexión entre la Monarca, el Consorte y la Condesa, según la revista "Semana", vino tras su matrimonio con Norton Knatchbull, tercer conde de Mountbatten. A la Reina y a Felipe de Edimburgo les cautivó su naturalidad y personalidad cálida así que el flechazo fue inmediato. Tanto así que fueron los primeros en arropar a Lady Penny cuando una de sus hijas falleció de cáncer con tan sólo 5 años y en el momento en que su esposo decidió abandonarla por otra mujer. De hecho, ellos la apoyaron por encima de su fugado pariente.

Pero fue con el Príncipe Felipe de Edimburgo que la noble estableció una conexión especial, hasta convertirse en su entrañable amiga y confidente. Se llevaban 30 años de diferencia, pero aquello no representaba problema alguno. En cuanto a la Reina Isabel, hizo caso omiso a las opiniones y rumores. Con Lady Penny siempre pudo contar.

La amistad entre Felipe de Edimburgo y Lady Penny no termina ni siquiera con su desaparición.

Por supuesto, para la Reina, elegir los nombres que ocuparía los puestos vacantes tras incluir a la familia en la reducida lista de invitados, fue todo un reto, tomando en cuenta que solamente en consanguinidad, los números cuatriplican y exceden. Pero en esta oportunidad una sola cosa estaba muy clara para la viuda de Felipe de Edimburgo: no se trataba de cantidad, sino de quienes tuvieron un lugar especial en el corazón del Príncipe.

Pues allí estaba ella. En sus ojos se adivinaba el dolor y la pesadumbre. Tantas décadas de amistad se apagaron el pasado viernes cuando la noticia de la partida de Felipe de Edimburgo sacudió al Reino Unido, y este sábado el último adiós fue el trance definitivo. Al menos los invalorables recuerdos permanecen y la Gobernante puede contar con ella para acompañarla en el momento que ambas comparten como el peor de sus vidas.