PERTURBADOR

El Rey Juan Carlos pone sus barbas en remojo con su "última voluntad" sin saber si volverá a España

El fallecimiento del Duque de Edimburgo, ha puesto de los nervios al Emérito.
domingo, 18 de abril de 2021 · 09:16

Sin dudas,el fallecimiento del Principe Felipe de Edimburgo resultó un trago amargo para el Rey Juan Carlos, con quién no solo compartió durante su reinado en temas institucionales, sino en lo familiar y juntos desarrollaron una de esas grandes amistades, inolvidables y que hoy pesan en los recuerdos y el exilio.

Pero en esta oportunidad, no expondremos los pesares y angustias del Emérito en cuanto a la pérdida irreparable del Duque Felipe, ni mucho menos hurgar en el intrincado entramado familiar para intentar explicar las trazas sanguíneas que los unen. En esta oportunidad, "El Nacional" de Cataluña se atreve a poner sobre la mesa un tema bastante perturbador.

El Rey Juan Carlos ha asistido a muchos sepelios sin tener idea de cómo sería el suyo.

Según este diario, hubo supuestas filtraciones desde la Fiscalía que revelarían la intención del Estado de no inculpar al Rey Juan Carlos en los casos de delitos financieros por los cuales actualmente se le investiga y de forma casi confesa, ha admitido mediante blanqueos millonarios ante Hacienda.

A cambio de no ser citado a declarar, "Zarzuela" y el Gobierno habrían pactado el exilio permanente del padre del Rey Felipe VI. Puede ir adonde quiera, menos a España, a España no volvería a pisar en lo que le resta de vida.

"Zarzuela" y Gobierno habrían decidido según "El Nacional", al exilio permanente del Rey Juan Carlos.

Para "El Nacional", el fallecimiento de Felipe de Edimburgo, pone al Rey Juan Carlos en una inquietante perspectiva: él no dispone del estado de salud que presumió su pariente lejano hasta sus 99 años. Han sido años de accidentes, patologías e intervenciones quirúrgicas que derivaron en un decaimiento progresivo que incluso le impide movilizarse sin ayuda. ¿Realmente le tocará esperar su última hora en el exilio?

Según Pilar Eyre, a diferencia del desaparecido Duque británico, con el Rey Juan Carlos, nadie se ha dignado a tocar el asunto y menos que menos afinar detalles ni preguntar siquiera cuál es su última voluntad. Ni siquiera sabría cómo serán sus exequias cuando le llegue la hora. Incluso, los preparativos en "Zarzuela" ante un evento inminente, estarían "desactualizados". Los honores de Estado diseñados para tal fin, si acaso tomaron de ejemplo la Operación Lucero de Franco y las exequias de su abuelo, Alfonso XIII y de aquello ¡cuánto tiempo ha pasado!

Ante un escenario imprevisto, no habría nada preparado para el Rey Juan Carlos.

Así lo relata la escritora: "El Rey Juan Carlos habrá pensado estos días cuál será su propio final, observando con envidia esas multitudes llorosas depositando flores en los lugares que frecuentó el Duque de Edimburgo. Alguna vez ha comentado melancólicamente: 'Por mí, que me entierren en el mar.'"

Desde la visión de los exponentes citados, no solo España esperaría la fatídica noticia esta vez con el Rey Juan Carlos como protagonista, sino su propia familia. Su hijo, Felipe VI ya obtuvo la Corona luego de su abdicación y para las Infantas Elena y Cristina mejores tiempos están por venir, con una suculenta herencia que las acomodará de por vida. Dejar este mundo lavaría los pecados con bonitos obituarios,  las fotos más favorecedoras en los tabloides y sobre todo, archivaría deshonrosos expedientes.

Otras Noticias