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La Reina Isabel le canta las cuarenta a Harry y al Príncipe Andrés: "no hay beneficio para nadie"

La decisión de la Soberana permite que organice las exequias de su esposo en paz.
viernes, 16 de abril de 2021 · 04:15

Resultó mucho antes de lo esperado, pero al fin la decisión fue tomada. El Duque de Edimburgo falleció el pasado viernes y entre el dolor y el sentido del deber, la Reina Isabel no tiene ánimos para enfrentar internas familiares tan innecesarias, como la vestimenta que llevarán este próximo sábado en las exequias del desaparecido Consorte.

En realidad, el protocolo de etiqueta que deberán presentar los del clan Windsor para presentar sus respetos ante Felipe de Edimburgo, no es un tema tan inocuo como parece. La intervención directa de la Reina Isabel ante la posibilidad de futuros altercados entre Guillermo y Harry y el Príncipe Andrés contra el resto del país, ya quedó solucionado.

La decisión de la Reina Isabel no pudo ser más acertada.

Reporta "Infobae" que todos, absolutamente todos los miembros masculinos del grupo familiar de la Reina Isabel irán vestidos de civil, sin ningún tipo de condecoraciones alusivas a grados militares ni uniformes. De resto, todos los actos protocolares del próximo sábado se mantendrán bajo lo establecido: se cumplirán los últimos deseos de Felipe de Edimburgo a estricta cabalidad.

Esta disposición por parte de la Reina Isabel, termina de una vez por todas con los desencuentros, dudas y vacíos de conocimiento legal sobre quién merece o no, a quien se faculta o no el derecho sobre el atavío de las galas castrenses para actos honoríficos como el que sigue. Gracias a esta decisión también se disipan algunos problemas que podrían presentarse de cara a la nación, si la Reina accedía a la demanda de su hijo y nieto.

La Reina Isabel no permitirá que Harry sea humillado en público.

En primer término, la Reina Isabel es la Soberana indiscutible del Reino Unido, pero también es la abuela de Harry. No dejarlo portar el uniforme de la orden "Royal and Blues", luciendo sus medallas que con tanta dedicación y compromiso se ganó durante sus días en Afganistán, sería sin duda una humillación pública de la Casa hacia el de Sussex, situación que ella a toda costa intenta impedir.

Por otro lado, la Reina Isabel, está plenamente consciente de que la relación entre Harry y Guillermo pasa de ser fría a un peligroso punto de congelamiento. Ante la posibilidad de que el heredero intérprete un consentimiento legal en favor a Harry como un insulto a su compromiso y lealtad con la Corona, la Monarca no querría tampoco menospreciarlo, entiende su posición frente al tema y en el fondo la agradece.

La Reina Isabel se alivia al no tener que lidiar con los temas incómodos de su hijo, Andrés.

Por otra parte y mucho más turbio aún, fue la incómoda petición que su hijo, el Príncipe Andrés exteriorizó a la Reina Isabel su deseo de vestir con las galas militares bajo el rango de Almirante, honor que ni siquiera ha recibido de forma oficial y quedó en suspensión, gracias a las acusaciones que lo involucran con el desleznable caso de Jeffrey Eipstein, que le obligó a renunciar a sus títulos reales.

Paradójicamente, los dos "Royals" más problemáticos, son precisamente los únicos de la familia de la Reina Isabel que efectivamente prestaron servicio activo en los componentes del ejército real y quienes pasaron por un breve periodo formativo, sí cuentan con todo el derecho de llevar uniformes. Para evitar luego señalamientos y situaciones lamentables ante el mundo que permanece expectante, vestir de civil es una forma de mostrar unión familiar. Así que con el tema resuelto, la Gobernante aplicaría la simpática frase que reza: "Ni lo uno ni lo otro, sino todo lo contrario".

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