CAOS EN BUCKINHAM

La Reina Isabel y el descarado "deseo" del peor de sus hijos en honor a Felipe de Edimburgo

Si el Duque viviera para oír aquello, fallecería tres veces más.
jueves, 15 de abril de 2021 · 11:43

¿Quién dijo que las cosas serían fáciles para la Reina Isabel con respecto a la organización de las exequias de su esposo Felipe de Edimburgo? Sin guardar el luto permisado de 8 días, la Soberana no ha tenido un solo día de paz y en nada tiene que ver la organización de todo el acto póstumo: son sus familiares quienes en estos momentos están poniéndola de los nervios.

Comentábamos recientemente que a su llegada a Londres, su nieto Harry pidió a la Reina Isabel interceder a su favor para poder ostentar por última vez las galas militares con sus medallas honorífica y plantarse ante el féretro de Felipe de Edimburgo, tal como correspondería en los honores que el Duque pidió, una situación que generaría algunas fricciones con su hermano Guillermo.

La Reina no ha tenido paz desde que Felipe de Edimburgo falleciera.

Sinceramente y en este caso particular, no le correspondería al nieto predilecto de la Reina Isabel, pues una vez fuera de las filas de "Buckingham" queda desvinculado de este honor, pero la Ley de Uniformes Reales faculta a la Soberana para otorgar este derecho sin discusión y además, es un motivo noble que quizás habría hecho feliz a Felipe de Edimburgo. Su decisión está por verse.

Si para la Reina Isabel esto constituye un quebradero de cabeza totalmente innecesario en estos momentos devastadores, ahora es uno de sus hijos quien le añade un problema más a la interminable lista de pendientes que aún debe finiquitar, y este caso especialmente, es de extremo cuidado.

¿Qué tendría para decir Felipe de Edimburgo con respecto a su hijo si pudiera?

Es el turno del Principe Andrés, el tercer hijo de su matrimonio con Felipe de Edimburgo. Al igual que Harry, sirvió activamente en el ejército y es ahora él quien se ha acercado a la Reina Isabel para pedirle autorización a fin de poder utilizar el uniforme que engalana a los integrantes "Royal Navy," destacamento en el cual sirvió hace ya varios años, pero desea llevar la gala del cargo de Almirante.

Está descarada petición es lo último que en estos momentos la esposa del Duque estaría dispuesta a lidiar, considerando la desventajosa posición en la cual se encuentra su hijo desde hace un año y medio, condenado al ostracismo social y repudiado por el pueblo británico. La solicitud del Príncipe Andrés debe ser meditada cautelosamente, por las razones que expuso "Infobae" desde su portal.

De la resolución de la Reina, dependerá que las exequias de Felipe de Edimburgo no sean motivo de rechazo.

La primera y la más acusatoria de todas, es la vinculación amistosa y posiblemente cómplice del hijo de la Reina Isabel y Felipe de Edimburgo con el condenable caso de Jeffrey Eipstein que aún sigue bajo investigación en Estados Unidos. Este escándalo fue tan mayúsculo en el país vecino, que obligó al Príncipe a renunciar a todos sus títulos y su ascenso como Almirante que se tenía previsto, nunca se materializó.

Luego, un tema a considerar para la Monarca es qué tan perjudicada se vería la imagen del componente castrense si la Reina Isabel apoya la decisión de su hijo de vestir nuevamente el uniforme, luego de que se conociera que ante el sensible fallecimiento de Felipe de Edimburgo, las audiencias de medios como "BBC" se enardecieron y presentaron centenares de quejas por haber "dado voz" al Príncipe. De la decisión de Su Majestad, dependerá que los actos póstumos de su esposo se lleven a cabo en total normalidad.