INÉDITO

Se teme una "condición preexistente" en la salud de Isabel II debido al luto por Felipe de Edimburgo

Médicos y familiares en "Buckingham" están atentos ante cualquier posibilidad.
miércoles, 14 de abril de 2021 · 03:45

El próximo 20 de noviembre será sin duda una de las fechas más dolorosas para la Reina Isabel, ¡y ni qué decir del venidero y tan esperado 10 de junio! Esto se debe a que la primera fecha celebraba 74 años de matrimonio con Felipe de Edimburgo desde que unieron sus vidas en 1947 y en la segunda, se celebraba su cumpleaños número 100, que ahora pasa automáticamente a recordarse como un aniversario.

Hay ciertas preocupaciones en "Casa Real" de las que no se hablan, pero se piensan. Una relación tan longeva y estable como la que tuvieron la Reina Isabel y su eterno compañero, Felipe de Edimburgo trajo pese a las turbulencias familiares y alguna que otra a nivel conyugal, grandes beneficios a nivel mental con reflejo en lo físico: unión, complicidad y admiración mutua pero sobre todo compañía y sensación de seguridad. Ahora que el Príncipe, "su pilar de vida" se ha ido, ¿debemos temer por un posible desgaste de la Monarca?

No podemos saber a ciencia cierta, cómo afectará la partida de Felipe de Edimburgo a la Reina Isabel.

Hay estudios que ratifican esta triste proyección que podría perjudicar a la Soberana ante la ausencia de Felipe de Edimburgo: en 2018, la revista "Current opinion in cardiology", destacaba los beneficios a nivel de salud para las parejas de larga data con relaciones llevaderas, sobre todo a nivel cardiovascular e inmunológico. Lo contrario a esto, en una pareja inestable y mal llevada, podría afectar sobre todo a nivel emocional.

Pero otro estudio del año 2006 del rotativo "The New England Journal of Medicine", que se centraba en estudiar los efectos de la viudez en el cónyuge que permanece, arrojó resultados nada prometedores y así lo rescata "La Vanguardia": 'cuando la pareja está hospitalizada el riesgo de que el otro miembro de la unión enferme o perezca es alto. La etapa más crítica suma los primeros 30 días del evento pero se puede mantener en un riesgo elevado hasta dos años más tarde'.

Después de toda una vida juntos, sobrellevar el luto por Felipe de Edimburgo será la peor batalla de la Monarca.

A pesar de que tanto la Reina Isabel como Felipe de Edimburgo podían presumir de unas condiciones de salud envidiables, -salvo algunas intervenciones que el Duque tuvo y de las que salió recuperado-, para ella, el estrés que puede experimentar en este momento, sumado a las responsabilidades que conlleva su cargo representantivo y el mantener su postura ante el mundo mientras el dolor la suprime, puede provocarle un serio riesgo de salud, conocido por su nombre científico como "cardiomiopatía de takotsubo".

En español cristiano, esto se conoce como el "síndrome del corazón roto", una cardiopatía que es tratable pero debe atenderse con suma atención. Es detectado en pacientes que han sufrido un evento traumático, por lo general relacionado a la pérdida de algún ser querido y que como la Reina Isabel, está sometida a fuertes presiones, pese a su estado de luto por Felipe de Edimburgo. Las características más notables son dificultad para respirar y disnea, por alteraciones de bombeo entre la sístole y la diástole coronaria.

Ante la ausencia de Felipe de Edimburgo, esencial para la Reina será el calor y apoyo de su familia.

Según lo previsto por estos estudios, la Reina deberá concientizar sobre su salud y estar alerta ante cualquier síntoma que le indique que no se encuentra al 100%, tomando en cuenta que para ella, su proceso de aceptación para sobrellevar la partida de Felipe de Edimburgo, apenas comienza.

En este caso, el apoyo de su familia y allegados es crucial durante un buen tiempo, la prescripción médica es cerrar  filas a su alrededor para brindarle contención, apoyo y si ella misma lo permite, escucharla si llega a exteriorizar sus sentimientos al respecto. Es lo más indicado y a nivel de conformidad, es lo que Felipe de Edimburgo esperaría de su familia para con la matriarca, en estos momentos cuando más los necesita.