INSÓLITO

Las otras "viudas" de Felipe de Edimburgo, el Príncipe leal, pero infiel a la Reina Isabel

El Duque cumplió su deber con la Soberana, al menos como consorte.
lunes, 12 de abril de 2021 · 03:15

Un amplio listado de nombres, entre aristócratas, actrices y hasta camareras. Felipe de Edimburgo, al igual que el Rey Juan Carlos, sentía una pulsión más que evidente por el género femenino y su destacada posición de Consorte Real no le impedía acceder a la "amistad" de hermosas mujeres. Solo en una cosa distan los primos: contrario a las confirmadas relaciones extramatrimoniales del Emérito, en el caso del Duque, se rumoreaba, se decía, se especulaba, pero nunca se logró confirmar algún amorío.

A pesar de ello, su fama de galán siempre le precedió y ante la imposibilidad de pescar a Felipe de Edimburgo "in fraganti", desde Buckingham, el antiguo secretario de la Reina Isabel, Dickie Arbiter, expuso ante la prensa, que hostigaba en aquellos días por alguna respuesta ante las acusaciones de infidelidad: "Siempre le ha gustado mirar escaparates, pero nunca compra".

Felipe de Edimburgo nunca pudo resistirse a los encantos femeninos.

Según cuenta la revista "Vanity Fair", Ingrid Seward, periodista y autora de una reciente biografía sobre el Duque Felipe de Edimburgo, incorpora a las filas de vitrinas del empedernido casanova, a la escritora Daphne Du Maurier, con quien sostendría una relación que duró hasta poco antes de su boda con la Princesa Isabel. En ese último fin de semana, él le habría confesado a la novelista: “No quiero volver, quiero quedarme contigo”, a lo que ella respondió: “No seas tonto, tu país te necesita”.

Felipe de Edimburgo también tuvo a su "Camilla Parker": Helene Cordet, plebeya y cantante, sostuvo un romance con él por unos cuantos años y de forma paralela a su matrimonio. De hecho, la mujer tuvo un hijo cuyo padre desapareció del retrato, por lo que Felipe "bondadosamente" cubría algunos de sus gastos básicos y se cree, es un hijo ilegítimo que nunca reconoció.

La fama de mujeriego siempre persiguió a Felipe de Edimburgo a pesar de su estable matrimonio con la Reina Isabel.

Una de las "necesidades básicas" que Felipe de Edimburgo necesitaba llenar eran las intelectuales, y en esta búsqueda coincidió con la duquesa de Abercorn, con quien compartía su afición a la psicología. Pero de ella algunas fuentes dejaron caer que no sólo sostuvo encuentros con él, sino que anteriormente, ella concedió sus favores al tío de éste, Louis Mountbatten, así que en español simple, todo quedó entre familia.

El portal "de10.com" expuso que el caso más descarado fue con Susan Ferguson. Sí, "esa" Susan, la madre de Sarah Ferguson, duquesa de York y exnuera de Felipe de Edimburgo. Susan estaba casada con su esposo Richard, y al enterarse del engaño, lejos de reprocharlo, no solo lo consentía, sino que contaba a sus amigos hinchado de orgullo la "estrecha" relación entre su esposa y el Príncipe.

La esposa de Felipe de Edimburgo, Isabel II y Lady Penny parecían llevarse muy bien.

Pero quien encabezaba todas las listas atribuidas a Felipe de Edimburgo, fue su entrañable amiga, Lady Penny Brabourne. Se convirtió en su confidente y compañera de deportes como la equitación. Fueron apoyo el uno del otro en momentos turbios y en 2017, apareció en un evento deportivo junto a la Reina Isabel, con quien parece llevarse a las mil maravillas, lo que comprobaría que en realidad, lo de Lady Penny y el esposo de la Monarca era sólo amistad.

Hablando de la Reina Isabel, ¿Cómo pudo ella soportar la presión mediática y las sospechas? Ella siempre creyó en que el matrimonio era sagrado e indivisible, así que antepondría el deber y la estabilidad de la Corona ante sus emociones, por lo que habría preferido mirar hacia otro lado. Total, ella solo deseaba de Felipe de Edimburgo estricta lealtad, la fidelidad era otro tema, roto y aparte.