DEVASTADOR

El único hombre que la Reina Sofía amó y juró fidelidad por encima del Rey Juan Carlos

El exmonarca nunca pudo competir contra el primer amor de la Emérita.
viernes, 5 de marzo de 2021 · 09:52

Durante toda su vida, la Reina Sofía amó a un solo hombre y junto a él tuvo los mejores recuerdos y las mayores  alegrías, lloró como nadie e hizo las más inauditas promesas por amor que ha sabido cumplir hasta el presente.

Por supuesto, no estamos hablando del Rey Juan Carlos. Sería imposible pensar que en algún momento la Reina Sofía pudo amarle tanto, quizás al principio, en los albores de aquella relación por conveniencia, cuando era tan solo "Juanito" y no Don Juan Carlos de Borbón, el todo poderoso Rey por profesión y casanova de corazón.

La Reina Sofía quizás no amó tanto al Rey Juan Carlos como se piensa.

Realmente estamos hablando de su padre, el Rey Pablo de Grecia, quien no estaba llamado a gobernar, pero la vida en sus vueltas y reveses terminó poniendo sobre sus hombros el destino del reino helénico antes de que cayera en desgracia por la invasión alemana en ese país.

Fue un padre no menos que excelente para la Reina Sofía y sus hermanos Constantino e Irene, ¡y qué decir en su rol de esposo! Su amor desmedido por Federica de Hannover era correspondido en demasía por aquella devota mujer de quién se dice, fue más esposa que madre. Pero Pablo, consciente de su deber, fue un hombre determinado, de carácter, aún cuando su familia fue condenada al exilio y debió ejercer en otros oficios para sobrevivir y llevara delante a su familia.

El Rey Pablo siempre tuvo tiempo para su familia a pesar de sus retos como Monarca.

Recuperó el trono de su país, cuando la Reina Sofía aún era una niña, después de los dos conflictos bélicos que hicieron historia y tras el crudo fallecimiento de los hermanos de éste, Alejandro y Jorge. Se enfrentó al riesgo de que su país cayera en la órbita del amenazante eje soviético que intentaba expandir su influencia en las áreas vecinas, mientras que Grecia se encontraba en plena reconstrucción y vulnerable aún, pero su temple como Monarca, mantuvo unida a la pequeña nación.

Pero más allá de sus logros politicos, con la Emérita, el gran Pablo tuvo un vínculo especial. De sus hermosos recuerdos en el Palacio de Tatoi, ella rememora sus noches de velada familiar, las historias sobre los grandes héroes y dioses mitológicos y una obra maestra de la música clásica, "La Pasión según San Mateo", que ambos atesoraron como un vínculo eterno.

Han pasado casi 60 años desde que la Reina Sofía perdió a su padre, Pablo de Grecia.

Pero con sus alegrías, también azotó la desgracia en la vida de la Reina Sofia y su amado padre: un cáncer progresivo estomacal que le arrancó la vida frente a los ojos de su hija. Mientras agonizaba pidió escuchar esta pieza por última vez. En medio de su dolor, ella prometió jamás volver a comer carne y hasta hoy lo mantiene: se volvió ovolactovegetariana, (puede comer derivados de animales como huevos y lácteos) y muy de vez en cuando, se permite probar el pescado.

¿Un gran fracaso para la Reina Sofía? No seguir los pasos de su adorado Pablo: si bien heredó su carácter apacible, saber estar y su gusto melómano, jamás pudo recrear una familia unida y menos cultivar una relación duradera y amorosa con el Rey Juan Carlos. Solamente Dios sabe que opinión tendría el Monarca griego si hubiera vivido para ver lo que fue durante todos estos años la vida de su dulce Sofía.

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