MISTERIO

Yo Caín, él Abel: aquel trágico día en el que el Rey Juan Carlos ultimó a su propio hermano

Se cumplen 65 años de la fatalidad de la que el Emérito no habla hasta hoy.
miércoles, 31 de marzo de 2021 · 10:21

"¡Júrame que no lo has hecho a propósito!" le gritaba Don Juan de Borbón desorbitado y agarrándole del cuello, mientras el cuerpo de su hermanito, el Infante Alfonso, el querido "Alfonsito", yacía inerte con una bala fulminante entre las cejas. En la dantesca escena, un arma y un testigo: el Rey Juan Carlos, la única persona que sabe que fue lo que ocurrió en marzo de 1956 en la residencia familiar de El Estoril en Portugal.

Este 2021 se cumplen 65 años de esta oscura página de la historia del Rey Juan Carlos de la que jamás habló al menos de forma pública. Desde el seno de la Familia de los Condes de Barcelona se extiende el siguiente comunicado: "Estando el Infante don Alfonso de Borbón limpiando un revólver con su hermano, la pistola se disparó, falleciendo a los pocos minutos. El accidente sucedió a las veinte horas y treinta minutos al regresar de los oficios del Jueves Santo, donde había recibido la sagrada comunión".

En un momento, el Rey Juan Carlos afirmaría con ojos llorosos "Le echo de menos"

Semejante comunicado, tan carente de datos, de incidencias, de sustancia ante semejante hecho, desplegó todas las teorías y conjeturas posibles según la revista "Vanitatis". Las versiones que estamos por destacar apuntan hacia dos claros flancos: quienes aseguran que fue accidental, y quienes sostienen que el mismo Rey Juan Carlos confesó haber cometido el hecho.

Álvaro de Cózar, periodista e investigador, aclaró tras su reconstrucción de los hechos de forma cronológica, que en realidad, el Rey Juan Carlos tenía 18 años y su hermanito 14. Además, contó con la palabra de Antonio Eraso, un amigo de la infancia que estuvo con ellos antes y después del deceso del joven, y aseguró lo que sigue: “Aquella noche me dijo que se quería hacer monje, Son cosas que no olvidarás en tu vida, que un hermano sin querer mate a otro hermano”.

Don Juan de Borbón con su pequeño Alfonso, el favorito de Doña María, la sal de la familia.

Una pregunta clave, ¿de quién era la mentada arma que formó parte de este hecho? Desde la versión oficial se difundió que era de Don Alfonso y el diario "ABC" a través de las crónicas de Torcuato Luca de Tena, su dueño, lo sostuvieron al señalar que había sido un regalo y el niño imprudentemente comenzó a manipularla, el Rey Juan Carlos quiso advertirle que tuviera cuidado pero no alcanzó a tiempo. Todo ocurrió en fracción de segundos y justo frente a sus ojos.

Pero la versión más difundida es que el arma pertenecía al Emérito: Pilar Urbano, lo tiene claro gracias a los testimonios recogidos por ella, que aseveran que esa Semana Santa, el Rey Juan Carlos llegaba a El Estoril desde la Academia Militar con una Long Automatic Star calibre 22 que le había regalado su mentor en el ejército, esa tarde, los hermanos jugaron a disparar a farolas y entre una cosa y otra sucedío lo peor.

Ni siquiera la tragedia alejó al Rey Juan Carlos de sus "juguetes bélicos".

Una historia más dantesca aún es la que destacó Bernardo Arnoso, amigo íntimo de Juan de Borbón, quien le confesó que años después, el propio exmonarca le confesó a su padre que él había apuntado el proyectil pensando que no estaba cargado, versión que corrobora el historiador británico Paul Preston, quien afirma haberlo escuchado de los labios del propio Rey Juan Carlos.

A todas estas, quien realmente conoce la verdad de lo sucedido, es el propio testigo. Es un hecho que le ha perseguido de por vida y no se sabe si en algún momento contará lo que en realidad pasó. El régimen de Franco puso un veto en el tema y aquel Rey, de cuya duda pesa hasta hoy, gobernó España por 40 años. De aquello solo quedó una madre, Doña María de las Mercedes, marcada de por vida, y un padre y un hijo distanciados desde antes de la ascensión al trono de Don Juan Carlos.