INSÓLITO

La Reina Sofía sobre el Rey Juan Carlos: "en comparación, lo de Abu Dabi son unas vacaciones"

La Emérita no puede creer que el exmonarca sea tan quejicas.
domingo, 21 de marzo de 2021 · 02:15

Si alguien supo lo que es vivir en el exilio, sin dudas tuvo que ser la Reina Sofía, quien ahora quizás no comprenda demasiado la actitud de su marido Don Juan Carlos, cuando en todo caso, la mayor parte de su infancia y su adolescencia estuvieron marcadas por el desarraigo y el sentido de no pertenecer, mientras su familia se mantenía al margen de los avances de las tropas invasoras de Alemania durante los peores conflictos bélicos de la historia. Así lo versa el diario "El Español".

Si resumimos a vuelo de pluma su historia, sabemos que la Reina Sofía tuvo que abandonar Grecia y residió en Egipto y Sudáfrica antes de trasladarse con su familia a Londres, donde la Familia Real les brindó protección mientras se definía el destino de Europa. 

Según Eyre, la Reina Sofía tuvo una niñez difícil, donde estuvo en casas abandonadas, granjas y rodeada de plagas,

Algunas historias se desprendieron en este tramo de la vida de la Reina Sofía durante esos primeros años de migración forzada, en la que sus padres vivían de los favores de algunos amigos que les brindaban algún hospedaje en casuchas y graneros. La periodista Pilar Eyre describió la experiencia como traumática en su blog para la revista "Lecturas", pues los roedores y animales rastreros luchaban por las sobras de la comida, les corrían por encima a los niños mientras dormían y cazarlos, era un verdadero deporte para la familia. 

El clan familiar de la Reina Sofía pudo volver a Grecia, un año después de la rendición de Alemania, en 1946 cuando la población mediante consulta decidió que su tío, Jorge II ocupará nuevamente el trono. Sin embargo, el arraigo le duró poco al desposarse con "Juanito", hoy el Emérito Juan Carlos. Nuevamente, debió embarcarse en un camino distinto al de sus orígenes para junto a él fundar un nuevo poder monárquico, ésta vez en España.

El desarraigo definitivo para la Emérita fue irse a España para casarse con Don Juan Carlos.

Lo extraño fue para la joven Monarca coincidir con la situación particular de sus suegros, los Condes de Barcelona, Don Juan de Borbón y Doña María de las Mercedes, conocida familiarmente como "María la Brava" según la pluma de Eyre. Ambos vivían en El Estoril, Portugal, marginados por el dictador Franco, mientras la nueva pareja real, ocupaba por disposición del autócrata, el Palacio de Zarzuela.

Además, a la desdichada Reina Sofía le tocó ver cómo su adorado hermano, Constantino de Grecia, se vio forzado a huir de ese país cuando los militares tomaron el mando. Aquellos días habrían sido de los más dolorosos para ella, ¿es que el exilio jamás la abandonaría como parte de su historia personal?

¿Quién podría decir que vivió una peor situación que la propia Reina Sofía?

Ahora, la Reina Sofía afronta otro varapalo similar tras la salida del país de su esposo, el Rey Juan Carlos que, a pesar de que se califica como otro exilio más que salpica los momentos de su vida, al menos no se fraguó bajo forzamiento, persecución o cualquier otro hecho lamentable. En el caso del Emérito, habría sido de forma "consensuada", a fin de dejar a su hijo, el Rey Felipe gobernar sin distracciones a la vista.

Es el Emérito Juan Carlos quien luego de varios meses se desparrama entre quejas y pesares, añoranzas y sus ganas de regresar a España. ¿De qué podría apenarse la Reina Sofía cuando en su historia personal, ningún jeque árabe salió en su rescate ni el de su familia? ¿Cuántas veces no debió huir? ¿Cuántas incomodidades no debió pasar? En comparación, para la exmonarca, lo de "Juanito" son casi unas "vacaciones" verdaderamente soñadas.