DEVASTADOR

En realidad la detestaba: la razón por la que la Reina Sofía no pasaba una a Lady Di

La Emérita sabía a qué se enfrentaba con Diana
domingo, 21 de marzo de 2021 · 03:15

Dos mujeres diametralmente opuestas, representantes en pleno de las dos casas reinantes más altisonantes de Europa y en pleno auge: eran aquellos años entre la década de los 80's y 90's en los que aún el Príncipe Carlos y Lady Di ni siquiera pensaban en el divorcio y la Reina Sofía y el Rey Juan Carlos eran los anfitriones estrella que agasajaban a sus pares británicos en las costas de Mallorca por aquellas temporadas de verano. Si bien compartieron ocasiones juntas, ¿Qué podían tener en común?

"Ok Diario" sostiene que a juzgar por lo que evidenciaban los tabloides en la época, sobre la aparente cercanía de las consortes animadas y conversadoras entre sí, de puertas para adentro no es que eran tan cercanas. Ninguna simpatía que resaltar y una cierta brecha generacional además de las ideas y convicciones que las separaban.

Unas fotos idílicas que escondían el dolor de dos mujeres atrapadas por el deber: Lady Di y la Reina Sofía.

Lady Di abrazaba la libertad y su marcada personalidad y esplendor terminó por relegar a la sombra no solo a su díscolo marido, sino a la Familia Real Británica en pleno, la griega por tanto, siempre se apegó a la Institucionalidad, conocía su papel y así lo llevó a cabo magníficamente. Sabía que en su rol, callar, sonreír y caminar detrás de Don Juan Carlos era parte de la puesta en escena.

Pero entre tantas disparidades, hubo sólo un punto en común que las acercaba, y de todos el más doloroso: las infidelidades de sus respectivos compañeros de vida. Lo de Diana tuvo siempre entre las sombras a una tercera en discordia, pero en el caso de la Emérita, entre infidelidad e infidelidad, las ramificaciones que se desprendían de sus sienes, apenas la dejaban pasar por el umbral de cada puerta que se le atravesaba.

En el fondo, Lady Di y la Reina Sofía tenían similitudes y puntos de encuentro.

Una menos, una más humillación es humillación por igual y para Doña Sofía, a quien tampoco vamos a restarle lo propio, sabía perfectamente que su invitada irradiaba una deslumbrante belleza, verdaderamente atractiva para cierto Borbón que tan de raza pura como era, pudo despertar cierto interés en la británica y vamos, que de sólo pensarlo, incomoda a cualquiera.

Sin incordiar ni dejar a un lado su papel como una perfecta anfitriona, no por esta sospecha la Reina Sofía dejó de ser cordial con Lady Di ni de atenderlos, tanto a ella como a Carlos como se debía y qué decir de los pequeños Guillermo y Harry, con esa debilidad que tenía por los niños, pero no por esta razón dejaba de ser notable, que la Princesa tenía más afinidad con Don Juan Carlos. Versión que por cierto corrobora el periodista Jaime Peñafiel, cercano al Emérito.

Incluso, en una ocasión el Emérito le prestó una considerada cantidad de dinero a Lady Di para sacarla de apuros.

Versiones de fuentes cercanas a Lady Di comentaron no en pocas ocasiones que las atenciones excesivas del Rey Juan Carlos eran descaradas, incluso frente a la Reina, quien parecía no atender demasiado a los flirteos del Don. Pero aunque nada de esto llegó a pasar de ser considerado como "zalamerías", resulta increíble que ellas nunca hubieran reparado en sus coincidencias, siendo de sus respectivas familias, las más queridas.

Nunca se unieron en la adversidad, ni hubo forma en que a sabiendas de sus devastadoras historias, ellas pudieran encontrar en la otra contención y complicidad. El dolor de Sofía sólo vislumbraba en Lady Di, una amenaza más, y de vuelta, la Princesa de Gales encontraba a una mujer hermética y cordial solo para lo necesario cuando en ese momento también necesitó a una amiga que la comprendiera. ¡Qué diferente habría sido todo si tan solo hubieran confiado la una en la otra!