DEVASTADOR

Buen padre, mal hijo: la encrucijada eterna del Rey Felipe ante el inminente ocaso del Emérito

Muchas decisiones pesan en la conciencia del Soberano.
domingo, 21 de marzo de 2021 · 09:54

Una de las facetas que el Rey Felipe sin duda disfruta más es la de ser padre. Muchos de sus momentos más humanos y más dulces, -incluso en medio de sus labores institucionales que prioriza siempre- los protagoniza junto a sus hijas, Leonor y Sofía, que han logrado aflorar en él lo más noble de sus sentimientos. Este pasado día del padre, sin duda lo habrá celebrado e grande!

Porque el Rey Felipe si algo se debe aplaudir a si mismo es su rol como guía en el proceso formativo de la heredera y la Infanta, y por supuesto, su esfuerzo en no recrear patrones de crianza que para su desdicha tuvo que vivir durante su niñez y su juventud, gracias a las decisiones de sus padres, el Rey Juan Carlos y la Reina Sofia, que sin intención de dañarle, fue exactamente lo que lograron.

Como padre y esposo, el Rey Felipe ha sido muestra de ejemplo.

¡Cuánta presión debió sufrir aquel joven Príncipe de Asturias para destacar! ya lo contaba la periodista Pilar Eyre en sus destacadas anécdotas para "Lecturas": ser siempre el primero del curso, el deportista destacado en cada competencia, siempre sonriente aunque estuviera agotado, cordial con los medios aunque le incomodaran, mientras sus compañeros en el Colegio Santa María de Los Rosales, le coreaban con burla "¡Ponte guapo, Felipe!"

Hoy, los esfuerzos del Monarca se han reforzado para impedir a toda costa que Leonor y Sofía deban atravesar por los mismos caminos espinosos que hacen mella en sus recuerdos y apuesta por no exponerlas demasiado.

Ante todo, el Rey Felipe es Jefe de Estado, sus anhelos y temores como hujo deben esperar.

Ahora, como hijo, el Rey Felipe ha debido hacer frente a las peores situaciones y así lo relata el portal "Ok Diario": debió anteponer sus nexos familiares ante la necesidad de rescatar a la Corona, acción que conllevó a la salida de Don Juan Carlos de España rumbo a los Emiratos, desde agosto del 2020 y según fuentes internas de Palacio, es precisamente el Rey Felipe quien impide a su padre regresar a tierra patria bajo la premisa "no es el momento".

Por su investidura, hay situaciones que en sí mismo se verían como impropias. Ante la opinión pública y el Gobierno, separar al Monarca actual del saliente es una de las decisiones más acertadas del reinado del Rey Felipe aunque el costo emocional sea grande.

Los errores del Emérito en el pasado, oscurecen el presente y amenzan el futuro para el Rey Felipe.

Desde su posición como Jefe de Estado, el Rey Felipe no puede visitar a su padre directamente pero aprueba que sus hermanas, las Infantes Elena y Cristina viajen con cierta frecuencia para corroborar su estado de salud, tema importante que el Rey Felipe no exterioriza, pero sí que le preocupa. De acuerdo a lo expuesto por el medio citado, Don Felipe Mantiene contacto con el Emérito, al menos en ocasiones contadas y justificadas.

Los tejemanejes transaccionales del Emérito, fueron la caja de Pandora que una vez abierta, dividió su vida en dos serías encrucijadas: la familia y el deber. Mientras a lo interno entiende que la permanencia de la Institución se impone ante su papel como hijo, por su parte, el Rey Juan Carlos no tendría que reprocharle, según lo expuesto por su círculo más cercano. Pese a la distancia y su deseo de volver, entiende que el Rey Felipe hace lo que debe y no lo que quiere, y esto, en términos monárquicos es un verdadero tema de orgullo.