POLÉMICA

Harry y Meghan Markle hartan a los expertos: "que se queden en EEUU, acá no son tan relevantes"

El escándalo del Príncipe y la Duquesa está en su etapa culminante.
viernes, 19 de marzo de 2021 · 13:20

Una institución monárquica indolente, ajena a las emociones humanas, donde solamente prevalece el poder e históricamente las mujeres que pertenecen a ella no figuran a la primera línea sucesoria. Ya sea como soberanas o consortes, sufren vejaciones, humillaciones y desprotección frente al repudio elitista y sectario, definitivamente no fue lugar para Lady Di, Sarah Ferguson ni mucho menos para Meghan Markle.

El daño al epicentro de la Corona británica está hecho, y en comparación con sus renombradas antecesoras el alcance de lo expusto por Meghan Markle a juicio de la revista "Vanitatis" no tiene precedentes: en 85 años, ni siquiera Diana pudo asestar semejante plomazo directo a "Buckingham", tan como se destaca en videos, cortesía de "CNN" y "RTVE".

Sin embargo, eso es quizás el problema minoritario: la Reina Isabel tiene experiencia barajando dificultades y su familia cerrará filas en torno a ella cuando sea necesario, el "Efecto Meghan Markle" va más allá: lo peligroso en todo caso no fue lo que dijo, sino el alcance expansivo y perjudicial que puede traer en el futuro inmediato, pero ¿suficientes como para fisurar los muros de Buckingham?

Pero estos lamentables hechos, como todo cuánto transcurre en la vida, tienen un principio y un final y de esto se hace eco "Vanidades" a través de la opinión de expertos politólogos de Gran Bretaña, quienes aseguran que contrario a lo que Harry, Meghan Markle y el resto del mundo puedan imaginar, este nuevo escándalo no moverá un solo pelo a la poderosa Institución.

¿En serio íbamos a creer que la Familia Real con toda su maquinaria de asesores y expertos en relaciones públicas y comunicaciones no podrán superar una entrevista de Meghan Markle con Oprah Winfrey? ¡Ni de chiste! Pensar lo contrario es ilusionarse demasiado y así lo explican estos elementos consultados.

A pesar de todas las deficiencias de los Windsor, las probabilidades siguen a su favor simplemente por el peso de la historia y las encuestas son claras, la realeza es una telenovela de 24 horas, un reality al que no quieren renunciar los británicos. El republicanismo es una causa justa, pero, al menos por ahora, parece una causa perdida.

El poder de la Corona británica no sólo se sustenta en lo económico sino en el apoyo del Pueblo, es parte del ADN de esta nación.

El efecto "Sussex" tiene sus días contados, en parte porque su salida de las filas de la Familia Real no afecta en absoluto la línea sucesoria en camino al trono. Harry apenas es el sexto en la seguidilla y Meghan Markle tampoco tendría un papel predominante ni muy marcado en la estructura, a fin de cuentas ella no es Kate Middleton, futura Reina de todos los británicos.

Este grupo de entendidos se atreven a ir más allá. Harry no es relevante, el no es Guillermo y si los británicos tuvieron simpatía por él, se debió a su personalidad divertida que por cierto, se difuminó desde que Meghan Markle entró a su vida. Fue el "Pequeño Spencer" de Lady Di, el niño devastado que caminó tras su féretro. Hoy es un hombre de 36 años bien plantado, que permitió la transmisión de una entrevista mientras su abuelo estaba convaleciente en un hospital y ahora persigue el sueño americano.

La peor parte sin duda es para el esposo de Meghan Markle, Harry, quien quedó en medio de todo.

¿Qué hubo de esas semblanzas entre Lady Di y Meghan Markle? En Gran Bretaña, si la Reina Isabel es la gran Mater, Diana es el corazón de esa nación. Nadie pone en duda esto, ni siquiera los contados detractores que pudo tener Lady Di. Mientras la Princesa de Gales es amada y venerada hasta hoy, la exactriz divide opiniones. Hay quienes apoyan su valentía, otros detestan su actitud de víctima y ahora es tachada como mentirosa tras algunas incongruencias encontradas en su discurso.

La Corona británica no se tambaleará por este último escándalo, han enfrentado disturbios peores y alejarse del Reino Unido fue una decisión que hizo perder fuerza a Harry y Meghan Markle, pues ahora su público está lejos de los "Windsor", es más joven, desentendido de los temas monárquicos, pero más abierto a los cambios sociales y si logran verlo, es allí donde están sus oportunidades.