INSÓLITO

Sortilegios, amuletos y supersticiones: el mundo "oculto" de la Reina Sofía que sale a la luz

La Emérita no parece tan devota y creyente como creíamos.
jueves, 18 de marzo de 2021 · 10:46

Después de mucho tiempo de espera, finalmente la Reina Sofía retoma su agenda, luego de recibir la primera dosis de la vacuna que la inmuniza contra el coronavirus, aunque algunas de sus tareas diarias sigue llevándose de forma remota, a modo de prevención en cuidado de su salud y la de los demás.

Ayer justamente la Emérita hizo su primera aparición después de que se difundiera esta noticia. "Vanity Fair" reportó que en horas de la tarde participó en la reunión anual del "Queen Sofia Spanish Institute", institución que se encarga de fomentar el interés sobre la cultura hispana en Estados Unidos, y ha premiado a estrellas como Penélope Cruz y Antonio Banderas por sus aportes a esta maravillosa causa. Sin embargo y como es costumbre, otros factores desviaron la atención del tema principal.

La Reina Sofía trae nuevamente puesto su anillo de compromiso.

En esta reunión telemática, se contó con la presencia de varios participantes que guardan estrecha relación con el Rey Juan Carlos, como es el caso de Valentín Fuster, médico del Emérito o el magnate del azúcar Pepe Fanjul, uno de sus más entrañables amigos, quienes ostentan cargos directivos dentro de la organización, pero fueron algunos detalles que resaltaron en el estilismo de la Reina Sofía lo que sin dudas, dio de qué hablar.

No pasaron por debajo de la mesa ciertos detalles a la vista. De los colores neutros y los trajes de sastre, esta vez la Reina Sofía apostó por colores brillantes en tonos azules y violetas para su gran reaparición, amén del regreso de un complemento que en muchos años ni se había escuchado nombrar: su anillo de compromiso. ¿Casualidad o un inusitado guiño?

Los ojos turcos o griegos, son los amuletos preferidos de la Reina Sofía.

Porque de esta pieza del joyero de la Reina Sofía, ríos de tinta se han derramado para contar la "particular" pedida de mano que el Emérito y ella protagonizaron en lo que se suponía, sería el mejor día en la vida de la entonces Princesa: ni rodilla ni propuesta romántica, aquello fue un legendario "Cógelo Sofi" mientras el anillo volaba por los aires en dirección hacia la griega. Después de tantos años condenado al olvido, reaparece bajo razones que sólo la Reina Sofía conoce.

Pero quizás este no fue el punto más altisonante como sí sucedió con todas las alhajas que lució la Reina Sofía, ninguna exenta de una gran cantidad de amuletos con ojos turcos, conocidos talismanes que repelen el mal de ojo y un colgante en forma de trébol de cuatro hojas que según la tradición irlandesa, (ya que estamos en la víspera de San Patricio) atrae la buena suerte.

No es la primera vez que de ello se usa, ni la primera vez que la Reina Sofía los usa.

Luego ¿cuál es el motivo de las reacciones alrededor de estas pulseras y collares que complementaron el estilismo de la Reina Sofía? Pues sin dudas, "la culpa" la tiene la controversial periodista catalana Pilar Eyre, quien en su blog para la revista "Lecturas", "No es por Maldad", aseguraba que en cuanto a religiosidad, la Emérita llevaba un doble rasero: a puertas abiertas se mostraba como una devota creyente y defensora del catolicismo, pero para sus adentros, su fe iba en dirección contraria.

Sortilegios, rezos espiritistas, adoración a deidades "paganas", creencia en la rencarnación y hasta en los ovnis. Según la autora del libro "La Soledad de la Reina", la exmonarca es una entregada a las ciencias ocultas y el posmodernismo. En ese momento, las dudas prevalecieron pero ahora, más allá de lo bien que le ha sentado a la Reina Sofía su regreso a las tareas institucionales, los recuerdos vagan y las dudas vuelven.