INDIGNACIÓN

La Iglesia británica desmiente a Meghan Markle: "esa boda secreta jamás se celebró"

La Duquesa podría enfrentar las consecuencias directamente con la Reina Isabel.
miércoles, 17 de marzo de 2021 · 09:43

Es posible que haya contemplado algunas visibles consecuencias antes de embarcarse en su aventura mediática con Oprah Winfrey, pero quizás no haya podido prever quiénes podrían resultar afectados más allá de su familia y la propia Familia Real. Meghan Markle ha generado un verdadero revuelo, esta vez dentro del seno de la Iglesia. Así lo refleja el portal "Ok Diario".

Era de esperarse que declarar haber realizado junto a su esposo, el Príncipe Harry, una boda secreta tres días antes del día de su enlace frente a los ojos del mundo, no sería cosa fácil ni tampoco sería un ítem que pasaría por debajo de la mesa: si esto ocurrió, la Duquesa ha puesto ni más ni menos que al Arzobispo de Canterbury, Justin Welby, en un aprieto de dimensiones colosales.

Las afirmaciones de Meghan Markle pueden generar caos dentro de la Iglesia británica.

Según lo expuesto por Meghan Markle, hubo una reunión secreta con la autoridad eclesiástica con la intención de pedirle una boda privada: “Le llamamos y le dijimos que este espectáculo es para el mundo, pero queremos nuestra unión entre nosotros”.

Esto significó bajo la versión de Meghan Markle y Harry, que Welby accedió a celebrar una unión previa en el jardín interno de su residencia, sin testigos siquiera; tres condiciones atípicas que no fueron tomadas con ligereza por la Institución, lo que conllevó a un célere pronunciamiento a través de sus voceros oficiales para aclarar que no se trató de una "boda", sino de una conversación prematrimonial.

Es posible que la "boda secreta" entre Meghan Markle y Harry nunca se realizó.

Detrás de este tema se encuentra el reverendo Mark Edwards, vicario de St Matthew’s en Dinnington, y St Cuthbert’s en Brunswick, quien se ha dado la tarea de investigar todo el asunto y extendió al diario británico "Daily Mail" que el Arzobispo no realiza ceremonias privadas y, lo que es peor aún, las declaraciones de Meghan Markle han puesto en duda a los propios miembros del clero sobre todo este asunto.

Esto se explica desde dos vertientes: en Reino Unido hay reglas muy claras en cuanto a la realización de los matrimonios, y el reverendo que oficiará debe asegurarse de que todas las reglas se cumplan. Agunas de ellas son la presencia de al menos dos testigos y que debe realizarse a puertas abiertas, para conceder el legítimo derecho a las objeciones. Es el típico caso que hemos visto en cine y dramas donde el padre reza "si hay alguien que esté en contra de esta unión, que hable ahora o calle para siempre".

La única unión que ocurrió según la Institución, fue la celebrada ante los ojos del mundo.

Por lo tanto, es posible que en realidad, la boda secreta que aireó Meghan Markle ante millones de personas no se haya celebrado. Fuentes cercanas al Arzobispo de Canterbury, a quien se atribuye esta responsabilidad, aseguran que no participó en ello, pero prefiere no pronunciarse al respecto, tomando en cuenta que la situación de la Duquesa, el Duque y la Familia Real es una situación privada en la que no debe inmiscuirse.

Una vez más y por esta razón, el nombre de la Reina Isabel surge aparatosamente, pues en su papel representativo, ella es la cabeza de la Institución en Inglaterra -otro factor que permite desmentir la versión de Meghan Markle sobre lo sucedido-, y hasta ahora, no ha emitido comunicado alguno con respecto a este tema.