INSÓLITO

El hombre al que la Reina Sofía sí amó, y quién fue la mujer que los separó para siempre.

Don Juan Carlos ocupó siempre un segundo lugar, aunque la Emérita lo niegue.
sábado, 13 de marzo de 2021 · 12:46

Durante todos sus años de reinado, el Rey Juan Carlos hizo gala de su casta Borbónica representada en la mayor de sus características: la pulsión desmedida por el encanto femenino. Un largo listado de amoríos conformaron el prontuario amoroso del díscolo Emérito con tanto descaro y desparpajo, que llenaría de orgullo a sus antecesores Don Juan de Borbón y Alfonso XIII si aún vivieran. ¿Y la Reina Sofía? pues como si nada. ¿Cómo pudo soportar tantas humillaciones con tanta estoicidad?

Muchos medios destacaron en medio de los escándalos, el dolor y la vergüenza de la madre del Rey Felipe, otros tantos aseguraron que aquel matrimonio por conveniencia tenía claro desde un principio a la pareja sus funciones como Reyes de España: él gobernaría, ella traería la descendencia y el amor, o habría sido unilateral o sencillamente nunca existió.

Las humillaciones públicas que Don Juan Carlos le procuró a la Reina Sofía, fueron noticia por años.

Si así fuera, ¿entonces la Reina Sofía nunca tuvo la oportunidad de conocer el amor? ¿Sería aquella la clave que permitía a la Consorte permanecer inalterable en su posición? Para el portal "Cotilleos", la historia resulta más compleja de lo que parece: Sofía sí amó y con arrojo, pero ese primer amor no fue el Rey Juan Carlos y hasta hoy, ese sentimiento ocupa un lugar especial para ella.

¿Qué habría sido del destino de la Reina Sofía si ella hubiera tenido la opción de elegir? al parecer, "Juanito" nunca estuvo entre sus planes, sino un deslumbrante Príncipe nórdico de ojos azules, el mismísimo Harald de Noruega, quien para mayores dolores de la exsoberana, resultó ser una plebeya. Lo que sí estaba claro, es que sino del norte, entonces de España, pero el irrenunciable destino de la griega era reinar.

Para bien o para mal, la Reina Sofía terminó siendo la Monarca de España.

Pese a sus esfuerzos por ser correspondida, la entonces Princesa supo que el corazón de su objetivo ya le pertenecía a una joven modista de Oslo cuyo nombre conocemos hoy: Sonia, quien hasta hoy ocupa el puesto que la desdichada noble siempre quiso para sí. Lo peor fue descubrir que mientras ella confiaba plenamente en que avanzaba en su relación con Harald, ella sería utilizada como tapadera ante los medios, mientras la verdadera historia de amor ocurría a sus espaldas.

La misma Reina Sofía confesó en alguna oportunidad que especialmente su madre, Federica de Grecia auspiciaba todos los intentos posibles para lograr que Sofía y Harald se enamoraran, se concertaron encuentros, viajes y hasta cábalas para incentivar un entendimiento temprano, pero aquello no sucedió. Con los años, la Emérita entendió que el rechazo del escandinavo no era personal y esto la ayudó a comprender y sanar aquella primera decepción.

¿Cómo habría sido la historia de la griega si Harald la hubiera elegido?

El que fuera el hombre de sus sueños, estuvo decidido a luchar por Sonia, como nunca nadie fue capaz de hacerlo por la propia Sofía: su padre Olaf tardó cinco años en aceptar que su heredero quisiera desposarse con una mujer sin su mismo linaje principesco, pero Harald lo tenía decidido. Por casarse con ella estaba dispuesto a abandonar el trono de Noruega y rechazó a todas las princesas casaderas de Europa en ese tortuoso camino. Su perseverancia venció.

Luego de aquello, el destino unió a la Reina Sofía con "Juanito", y aunque ella ha repetido en incontables ocasiones que su único amor fue Don Juan Carlos, su historia veinteañera con Harald de Noruega nos hace preguntarnos si su vida habría sido mucho más tranquila y menos turbulenta de lo que podemos conocer hoy.