INÉDITO

Qué tiene la Reina Letizia que a las británicas les falta y por qué nunca fue la "Meghan" de España

La Soberana no necesita que le "expliquen el trabajo", ella se hace el camino por sí sola.
jueves, 11 de marzo de 2021 · 13:14

Ni víctima, ni quejicas. La Reina Letizia nunca ha sido de las que se amilanan ni corresponde al tipo de personalidad que decae ante los desplantes y los prejuicios, considerando que desde sus tiempos como Princesa de Asturias, fueron muchos los escenarios hostiles a los que tuvo que enfrentarse para hacerse lugar dentro de "Zarzuela".

Desde 2004, la Soberana pisaba fuerte y en aquel momento, su actitud no disfrutó de una buena acogida por parte de los sectores más conservadores de la sociedad española, mientras que su propia familia política la observaba con desconfianza. Todavía resuenan aquellas hirientes palabras del Rey Juan Carlos cuando dijo que la Reina Letizia se iba a "cargar a la Monarquía".

Desde sus días como Princesa, la Reina Letizia sabía en qué se involucraba al casarse con Felipe VI.

Ante semejante adversidad, ¿cómo es que la Monarca no terminó convertida en una Meghan Markle de los primeros años del 2000? Para responder a esto, el diario "El Español" se ha puesto en contacto con una persona cercana a la Reina Letizia y que por razones de confidencialidad, reserva su nombre. Para esta persona, la comparativa entre la británica y la española se describe por sí sola.

Lo primero. siempre ha sido una mujer con los pies en la tierra; nunca entró en Zarzuela pensando que iba a ser un cuento de hadas; ella era consciente perfectamente de dónde entraba. Para ella aquello fue un cambio de trabajo, dejó de ser periodista para pasar a ser Princesa de Asturias. Dejó TVE para servir a España. Así, sin más.

La vida de realeza no es para todas: el temple de la Reina Letizia le ha jugado a favor.

Tanto la Reina Letizia como Meghan están exentas de cualquier traza de sangre azul. Si ambas provienen de familias de clase media, tuvieron las mismas oportunidades de acertar o fallar, pero la diferencia radica en los "royals" con los hoy comparten vida: no es lo mismo casarse con el próximo Rey que con uno de los nietos de la Reina. La consciencia sobre el deber y la responsabilidad no es la misma. Si la Reina Letizia deseaba quedarse con Felipe, debía entender esto desde el primer día.

Además, los sacrificios son parte del día a día: ¿en quién podría confiar el Monarca sino en su propia esposa? Ahora que cerraron filas a su alrededor junto a sus hijas para conformar un enclave reducido como Familia Real, más vale que sean un clan infranqueable, los Reyes y sus hijas son las cuatro patas que sostienen a la Corona. Esto por ejemplo con Lady Di y el Príncipe Carlos habría sido no menos que inviable.

 

La Reina Letizia demostró de qué está hecha.

Además, para la Reina Letizia, ningún detalle debe ser subestimado: sabe que los ojos del mundo la observan y ha destacado por su profesionalismo desde el primer día, tesón y pulso para encargarse de todo cuando el Rey debe ausentarse. A ella nadie debía "explicarle el trabajo", como esperaban sus pares de la Casa Windsor. Para la asturiana, la clave es ocuparse en lugar de preocuparse.

Es verdad, tanto la Reina Letizia como Meghan Markle tienen en común un aterrizaje estrepitoso en dos de los clanes monárquicos más antiguos de Europa y sembraron dudas y desconfianza en su llegada, pero entre todas sus diferencias, solo una las distingue por encima de todas las demás: a diferencia de la exactriz, la Reina Letizia ha sabido convertirse en el pilar de una Institución que no se tambaleó ante su presencia, pero ella ha sabido darle un valor agregado a la Corona, difícil de ignorar e invaluable durante sus momentos más turbios en los últimos años.