14 años del adiós

Los motivos que llevarían a la hermana de la Reina Letizia a terminar con su vida

Hoy rememoramos uno de los trágicos episodios de la asturiana.
domingo, 7 de febrero de 2021 · 11:43

Ella tenía 31 años y había dejado todo preparado. Carla, de seis años, pasaba la noche con una vecina, mientras que Erika Ortiz realizaba unas últimas llamadas antes de su trágico adiós. A partir de entonces, cada siete de febrero la Reina Letizia y los Ortiz Rocasolano recuerdan una de sus peores pesadillas. 

Hoy se cumplen 14 años del día en que la hermana pequeña de la monarca terminó con su vida y los motivos reales continúan existiendo incógnitas sobre este triste episodio. Jaime Peñafiel en su columna del diario “El Mundo” desveló varias de las razones que pudieron ser las causantes de la decisión de la ovetense. 

La situación se está yendo de madre. Me han dejado sola, me siento sola. 

Según el periodista, estas fueron las últimas palabras de Erika. La joven había intentado realizar varias llamadas fallidas antes del incidente y David Rocasolano, su primo, habría sido el único en contestarle. Pero este no sería el único antecedente.

La relación entre la familia Ortiz Rocasolano se quebró cuando Paloma y Jesús decidieron tramitar su divorcio, algo que generó una disputa entre sus hijas que aumentaría con el anuncio del compromiso de Letizia con el hijo del Rey Juan Carlos. 

Erika, Telma y Letizia se encontraban distanciadas.

Erika Ortiz se encontraba totalmente vulnerable, pues, la presión de la prensa la habría logrado abrumar significativamente. A esto debemos agregarle su crisis sentimental, la joven no lograba estabilizar su relación con el padre de su hija; mientras que lidiaba con las críticas por su noviazgo con Roberto García. 

La desesperación de la hermana menor de la Reina Letizia la condujo a realizar el acto más valiente que algún cobarde puede cometer y cuando quisieron ayudarla era demasiado tarde. Paloma Rocasolano encontró a su hija desvanecida en el piso, pues el excesivo consumo de pastillas fueron las que llevaron a Erika a su fin. 

Para ese entonces, la Princesa de Asturias estaba embarazada de su segunda hija, la Infanta Sofía, y también logró ser testigo de la terrorífica imagen de la asturiana. Sin vida y rodeada de cartas de despedida, lamentablemente así es como la recuerda la monarca y su progenitora, y sin el consuelo de haberla podido socorrer en sus últimos minutos.