NO SE SALVAN

Los escándalos de la Familia Real holandesa que no tienen nada que envidiarle a los de la española

Las Monarquías en el mundo penden de un hilo y parece que los responsables no hacen demasiado por preservar la buena imagen.
domingo, 7 de febrero de 2021 · 04:45

Problemas existen en todas las familias e incluso las que parecen más ejemplares a simple vista son las que puertas adentro esconden más y peores secretos. Las cosas que para los ciudadanos comunes son normales no suelen serlo para los famosos, básicamente porque hasta los detalles más pequeños son motivo de alarma ante la prensa. De todas maneras hay clanes que se caracterizan por ser más complicados que otros y eso pasa en el mundo de las celebrities y también en la Realeza. Los Monarcas de nuestro país son una prueba fehaciente de ello, pero afortunadamente (para no ser los únicos capaces de sentir un poco de deshonra) hay otros que nos compiten de igual a igual en Europa.

La Reina Máxima es nacida en Argentina y su padre fue ministro de agricultura durante la última dictadura militar, cargo por el que ha sido ampliamente cuestionado y los señalamientos también han recaído sobre la embestidura de su hija. Y es que es una mancha en el currículum digna de querer ser borrada, aún más cuando pasa el tiempo y se conocen más detalles de las atrocidades que aquel gobierno de facto puso en práctica sobre la población civil. Tan entre ojos de la Corona Holandesa ha estado Jorge Zorreguieta que hasta se le prohibió el ingreso a la boda de su retoño, un trago amargo que Su Majestad ha tenido que dar sin chistar.

Pero para pesar de la mayoría, las asociaciones con crímenes de lesa humanidad no es el único fantasma que ronda sobre la figura de Máxima de Holanda y los suyos. Y es que aquí también hay alguien que ha renunciado a los honores de pertenecer a la realeza en pos de continuar con su amor, tal como ha hecho el Príncipe Harry. Friso se casó con Mabel Wisse, una mujer que habría tenido estrecho contacto con un influyente narcotraficante cuya vida culminó de forma violenta, exactamente como suele suceder en esos ambientes. Además la mujer ha sido señalada como una importante espía que colaboraba con los servicios secretos holandeses. Si nos pusiéramos en la tarea de comparar el currículo de Victoria Federica con el que supuestamente tiene Mabel respiraríamos tranquilos y aliviados.

El Rey Juan Carlos podría encontrar un compañero de aventuras en sus pares de los países bajos porque en esa casta también hay antecedentes de sobornos, malversaciones de fondos, testaferros y problemas con Hacienda por no tener claros los números. Se trata nada más y nada menos que del Príncipe Bernardo, el abuelo político de la Reina Consorte, quien estuvo implicado en una causa de cohecho por incentivar la compra de algunos aviones de combate en los años 70, transacción de la que obtuvo una increíble recompensa económica. Sin embargo aquel supuesto delito no tuvo consecuencias porque su mujer, la Reina Juliana, amenazó con abdicar si se tomaban acciones en su contra; todo lo contrario a lo que hizo aquí la Reina Sofía.

Todo lo anterior corresponde a la historia de metidas de pata que han protagonizado los familiares de Máxima pero ella y su marido también se han encargado de embarrar un poco más la ya menospreciada institucionalidad de la Corona en el mundo. Principalmente, durante la pandemia no han hecho más que mostrar comportamientos de ostentación que no eran los que se esperaba de semejantes figuras, justamente cuando el planeta está sumergido en una crisis económica sin precedentes y millones de personas han perdido sus empleos. Nuevamente en la comparación, todo lo contrario a lo que hizo la Reina Letizia, que dejó de estrenar atuendos en los eventos oficiales y comenzó a reutilizar sus prendas más emblemáticas.

Somos muy conscientes de los escándalos del Rey Emérito de España y eso hace que no sea ningún ejemplo. Con sus comportamientos ha dejado expuestas las mayores falencias de un sistemas que seguramente verá su final en no mucho tiempo. Sin embargo, aquí no pasan las peores cosas y la Corona Holandesa es una prueba de eso.  

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