INSÓLITO

"Vístete como otra mujer": el consejo de oro que recibió Lady Di para atraer al Príncipe Carlos

La Consorte no escatimó intentar todo con tal de recuperarlo.
sábado, 6 de febrero de 2021 · 06:30

Para nadie fue un secreto que a la eterna Lady Di y al Príncipe Carlos los únía cualquier cosa menos el amor. Aquel matrimonio por conveniencia carecía, por ende, de los mínimos requerimientos para funcionar: complicidad, amistad, confianza y entre un sinfín de ingredientes para la fórmula, el interés el uno en el otro.

Por supuesto nada de esto podía existir si del lado de Carlos ya existía Camilla Parker Bowles, la némesis sentimental de la Princesa quien por supuesto ocupaba la atención del heredero a tal punto de no mirar siquiera a su hermosa Consorte. No importó cuán deslumbrado estaba el mundo entero por ella. Para Carlos, sencillamente, era menos que inexistente.

Ante el llanto desesperado de Lady Di, Carlos insistía en que su conducta era "exagerada".

De allí según las palabras de la misma Lady Di, surgió su problema de bulimia, sus tendencias a hacerse daño físicamente e incluso repetidos intentos por arrancarse la vida, que sucedieron en más de una ocasión delante de su impávido marido al que el dolor y la desesperación de su compañera no le movía siquiera una ceja.

Ya que ni por las buenas ni menos que menos por las malas sus reclamos parecían funcionar, Lady Di acudió a algunos amigos para pedir algunos consejos matrimoniales que la ayudaran a generar "acercamientos" con el distante Príncipe.

Aun nos resulta inconcebible como Carlos siempre antepuso a Camilla ante Diana.

En una situación similar, lo más acertado serían algunas sugerencias estratégicas en cuanto al comportamiento, algún obsequio, una ocasión especial para celebrar, prendas llamativas e incluso la indiferencia. Pero al parecer esto no fue lo que recibió la desesperada Diana cuando decidió abordar el tema con sus más cercanos.

Según el portal "20 minutos" el historiador Robert Lacey, quien investigó a fondo sobre la vida de la cándida Consorte, afirmó que la sequía emocional entre los desdichados esposos era incluso de años, por lo cual ya en el peor de los intentos, ella optaría por emborracharlo. Aquella "opción" no resultaba en absoluto viable para el clan de amigos.

En público, Lady Di y Carlos eran grandes artífices intentando pretender una relación amorosa y estable.

Por supúesto entre ocurrencias y una Lady Di doblada de risa, surgió quizás la más incómoda de las sugerencias jamás planteadas, al menos frente a ella. Una muy delicada que más allá del resultado, podría generar una reacción bastante adversa.

Esta fue ni más ni menos que la que sigue: buscar una peluca rubia y fingir que era Camilla Parker.

El amor entre Carlos y Camilla era indestructible para el mayor dolor de Lady Di.

Para cualquier otra mujer, si quiera insinuar algo semejante habría costado unas cuantas amistades. ¿Cómo era posible que el motivo más doloroso de la Princesa pudiera ser motivo de mofa en especial entre las personas en quien ella depositaba toda su confianza?

Pues quien conociera a Lady Di, sabía que su sentido del humor era mucho más negro y guarro que cualquiera. La risotada que soltó ante semejante disparate le hicieron saltar las lágrimas, que no se sabe si eran de pleno desparpajo o  de resignación, porque ni aunque lo hubiera intentado, habría funcionado, y la historia es testigo de ello.