SÓRDIDO

Lady Di siempre fue la "otra": la historia de amor real fue la de Carlos y Camilla Parker Bowles

Aunque nos duela admitirlo, Diana siempre estuvo sobrando.
miércoles, 24 de febrero de 2021 · 13:23

Tenemos el penoso deber de informarles que la historia del triángulo amorosa más accidentado de la historia, entre Lady Di, el Príncipe Carlos y Camilla Parker Bowles, está por sufrir un revés de magnitudes históricas: el heredero al trono y la Duquesa de Cornualles difundieron su versión de los hechos, y lo que han expuesto, a muchos no les va a gustar.

Así lo extendió la cadena "Univisión", a detalle para las enardecidas audiencias, que con la cuarta temporada de la exitosa serie "The Crown", han revivido su rechazo a la pareja, acusada desde hace más de 40 años como los responsables de las penurias y vicisitudes que vivió Lady Di hasta su último día, pero ¿cuál es su posición ayer dichas acusaciones? Su historia en resúmen esta en este video, cortesía de "VIX ICONS".

Según las biografías "El príncipe Carlos: Las pasiones y las paradojas de una vida improbable" y "La Duquesa" que comparten una versión en común, la relación entre el exesposo de Lady Di y su némesis ya se remontaba a los años 70, cuando fueron presentados por la hija del exembajador chileno en Reino Unido, Lucía Santa Cruz. En este entonces, Camilla estaba de novia con Andrew Parker Bowles, quien le había engañado con la Princesa Ana: su idea era acercarse a Carlos para darle celos al infame caballero.

Camilla, contraria en todo a Lady Di, era bastante sencilla en gustos, con preferencia por los caballos y la caza en lugar de otros temas más femeninos. Su carta de presentación fue no menos que insólita, cuando decidió buscarle conversación a Carlos a las puertas de una caballeriza: “bonito animal, señor. Me llamo Camilla Shand. Es un placer conocerle. Mi bisabuela, Alice Keppel, tuvo un romance con su tatarabuelo, Eduardo VII. ¿Lo sabía?”. Ese preámbulo cambiaría todo.

El amor de Carlos y Camilla ha sobrevivido casi medio siglo.

En 1972, Carlos le propuso matrimonio a Camilla pero ésta rechazó la propuesta. Se suponía que aquello no debía prosperar tanto, pero se convirtió en un amor que desafiaba el paso del tiempo. Por supuesto que, para Felipe de Edimburgo ya esto resultaba preocupante. Se cuenta que Isabel II preferia que sus hijos se casaran por amor, como sucedió con ella, pero para el Duque, se trataba de encontrar un matrimonio estratégico para el futuro de la Corona.

Camilla regresó con su novio Andrew mientras el heredero se encontraba prestando servicio en la Marina, como un factor disuasivo para separarlos. Pese a sus desesperadas cartas, ella decidió casarse con el hombre de quién heredaría los apellidos por los cuales aún se le conoce. Sin embargo, los amoríos continuaron hasta diez años más tarde cuando una jovencita y aristócrata Diana Spencer entró en escena.

Lady Di nunca pudo tener el amor de Carlos y la verdad es que lo supo desde su compromiso.

Vivieron años de amores escondidos, siendo ella una mujer casada y rechazada por la Familia Real desde el principio por ser católica y su matrimonio le restaba puntos: aunque se divorciara, sería una estigma que llevaría a cuestas siempre, por lo cual era improbable en su momento cualquier con Carlos. Lady Di era joven, podría dar buenos herederos al trono, y educada como toda una noble, una candidata perfecta para ser una Consorte Real.

Las presiones a las que fueron sometidos Carlos y Lady Di por sacar a flote su matrimonio y concebir hijos, eran propiciadas en especial por el impaciente Felipe de Edimburgo. Con los años, el mismo se arrepentiría de todo aquello, pues de haber dejado que el camino del amor tomara su curso, Lady Di no habría sufrido tanto y su hijo habría tenido el derecho legítimo de amar a quien él eligió desde hacía décadas.

El semblante de Carlos es ahora mucho más feliz con Camilla a diferencia de sus años con Lady Di.

Viéndolo desde la perspectiva de estos dos eternos enamorados, ni los matrimonios, ni los intentos por separarse y respetar distancias pudieron atenuar los sentimientos. Ni siquiera el poder y las presiones de la Corona, quien debió doblegar su férrea voluntad para concederles 30 años después la posibilidad de estar juntos como manda la ley, en esta historia fue el amor el que prevaleció.

¿Qué sucedió con Lady Di entonces? ¿En realidad fue ella la villana de la historia? creemos que no, ella fue víctima de estas circunstancias siendo tan joven e inexperta, dejaron que ella se tropezara sola y no contaba con la inteligencia emocional suficiente para lidiar con situaciones que la sobrepasaron. Si la vida hubiera sido quizás un poco más justa, quizás ella viviría hasta hoy y la historia entre Carlos y Camilla habría sido de cuentos de hadas.