TRÁGICO

El día en que España casi pierde a la Reina Letizia: la historia jamás contada por su padre

Es la peor anécdota que se conoce sobre la Monarca.
miércoles, 24 de febrero de 2021 · 14:47

España perdona pero nunca olvida: la historia no permite a ningún español cuya edad ronde los 50 años, dejar pasar aquel 23 de febrero de 1981 cuando el país entraba en los momentos de mayor incertidumbre, debido al infame golpe de Estado propinado por Antonio Tejero. Ese día fatídico pudo ser el último para la Reina Letizia, esto contado por su propio padre, Jesús Ortíz quéin lo publicó en su twitter y fue recogido por "Vanitatis".

En ese entonces, la Reina Letizia contaría con apenas 8 años y ese justo día, se encontraba junto con sus hermanas Telma y Érika en clases de ballet en el prestigioso estudio de Marisa Fanjul. Él mismo había llevado a las niñas y a su madre, Paloma Rocasolano esa tarde pues las niñas tenían clases extracurriculares. Lo que nadie pudo adivinar ese día es que el taller de danzas estuvo a punto de convertirse en objetivo de los golpistas.

Para Jesús Ortíz fue un día en el cual pudo haber perdido a su familia.

La razón para ello, es que justo debajo de la academia, se encontraba la sede de Comisiones Obreras de Oviedo en Asturias, de las primeras organizaciones sindicalistas en el país, con predominancia política hacia las ideas de izquierda. Pues precisamente alli estaba el problema: cualquier persona, grupo u organización que siquiera tuviera un mínimo olor a comunismo estaba en peligro. Por supuesto que ese sería un objetivo de ataque estratégico.

Como buen periodista, Ortíz tenía el dato actualizado sobre la avanzada golpista. Pocos sabían que la estructura del CCOO compartía espacio con la escuela de ballet donde una joven Reina Letizia estaría recibiendo clases. Fue allí cuando el padre de la Monarca pudo adelantarse a los hechos y comprendió la gravedad de la situación: su familia estaba en serio peligro.

La futura Reina Letizia pudo ser víctima de aquel fatídico 23- F

El angustiado padre decidió recoger camino y se devolvió en coche a buscar a su familia. Una vez en la academia, notificó a su entonces esposa y sus hijas que se retiraban inmediatamente del lugar, no sin antes avisar a la directora sobre lo que estaba por acontecer. Por medidas de extrema seguridad, era necesario que desalojaran el lugar a la inmediatez posible.

Afortunadamente, la advertencia fue escuchada y tanto padres como hijos pudieron llegar a salvo a sus respectivas casas, lo propio en la casa familiar de la Reina Letizia, quien en su momento no podía entender exactamente la magnitud de todo aquello, pero sí lo suficiente como para obedecer y no hacer demasiadas preguntas ante la creciente tensión de los adultos.

Lo que Jesús Ortíz no sospechó es que su hija le seguría los pasos antes de ser la Reina Letizia que conocemos hoy.

Lo peor estaba por acontecer y al padre de la Reina Letizia le pulsaba la vena periodística lo suficientemente fuerte como para salir a constatar la complejidad del momento que se estaba viviendo. Sin embargo, el director de la emisora radial donde trabajaba en ese momento le impidió realizar semejante temeridad, hasta tanto no saber cómo se desarrollarían los acontecimientos.

Por supuesto, el resto fue historia. Según el progenitor de la Reina Letizia, hay mucho de ficción entre las realidades que se vivieron aquel 23 de febrero, tan innombrable para algunos, pero para él fue la fecha en que estuvo más cerca de perder a su familia y para nosotros de no haber conocido a la niña que años despues se convertiría en la Reina Consorte de toda España.

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