POLÉMICA

Se repite la historia con Harry: así de penosa fue la salida de Lady Di de la Familia Real

El hijo de Diana está en riesgo de afrontar una humillación similar.
martes, 23 de febrero de 2021 · 10:00

La situación de desarraigo que podrían estar viviendo el Príncipe Harry y Meghan Markle en este momento frente a la Familia Real británica, no resulta una nimiedad en absoluto. Ambos saben cuanto están perdiendo pero también toman en cuenta todo lo que podrían sumar a su favor en el futuro. Pero hace más de 20 años, hubo alguien que tuvo que hacer las cosas por su cuenta, sin concesiones ni "Megxit" de por medio: esa fue Lady Di.

La más cercana referencia del Principe rebelde y su esposa, tuvo en comparación algunas facilidades para desvincularse de su odioso matrimonio con su expareja, Carlos de Inglaterra y de su familia política, pero una gran incertidumbre en cuanto a su futuro inmediato, una vez firmó el divorcio en 1996, pues si bien se separó en 1992, su unión aún legal  le permitía ser un miembro activo de la realeza, con todos los beneficios que eso incluye.

Aunque Diana debió renunciar a la mayoría de sus patronazgos, siguió adelantes con las causas que pudo impulsar.

Tal como sucede ahora con los honores militares y rangos que tanto duelen al benjamín de Lady Di, ocurrió con ella cuando al día siguiente de la ejecución de su divorcio, decidió por sí misma despojarse de más de 100 patronazgos para los cuales trabajó y prestó su imagen, como la vicepresidencia de la Cruz Roja Internacional, organización en la cual fungió como embajadora a nivel global. ¿Que razones tuvo para hacerlo?

En principio, Lady Di realmente se sintió comprometida con todas las causas humanitarias que apoyó, pero tras el cese de sus funciones activas como Princesa, se agotaron las fuentes económicas que la respaldaban. Esto supuso que, al no contar con suficientes réditos económicos, fue imposible para ella seguir al frente. Esto tuvo su origen en la remoción de su tratamiento como "Alteza Real", una estrategia muy bien jugada.

Harry podría vivir una situación de "destierro real" de la misma forma que lo hizo Lady Di.

Esta decisión fue un mensaje bastante tácito para Lady Di: con la anulación de este nombramiento, la Reina Isabel y el Príncipe Carlos dejaban en claro que prescindían de la obligación de apoyar financieramente cualquier causa en la que estuviera involucrada. Sin necesidad de presionarla para poner los patronazgos a la orden de la Corona, ella misma accedió a cederlos con la intención de que las organizaciones buscarán apoyo en los miembros activos de la realeza.  

La peor parte quedó para Lady Di, cuando tuvo que ser ella misma quien anunciara a todas y cada una de las organizaciones con las que mantuvo tan nobles vínculos, la decisión tomada y las causas. Por supuesto, esto cayó como un balde de agua fría para todos ¿y cómo no? De acuerdo a lo recogido por la revista "Vanity Fair", en aquellos días se llegó a conocer que el simple hecho de vincular a Diana con cualquier causa, por pequeña que fuese, cuadriplicaba las acciones de recaudación de fondos. Acá estaban perdiendo todos, no solo ella.

Uno de los hechos que marcó sin dida la labor humanitaria de Lady Di fue su entrega a las causas humanitarias.

Sin embargo, la recordada Lady Di pudo quedarse con al menos unos 6 patronazgos a saber: la presidencia de dos hospitales (el infantil Great Ormond Street Hospital y el oncológico Royal Marsden); la ONG internacional Misión contra la Lepra; Centrepoint (ONG que ayudaba a los sintecho británicos); el Ballet Nacional de Inglaterra y mención aparte para el National AIDS Trust, la organizacion bandera de las causas de Lady Di, en tiempos dónde la enfermedad sufría un estigma social sin precedentes.

¿Quién recuerda la imagen que dió la vuelta al mundo en el que se vio a Lady Di estrechando la mano de un paciente con sida? Su influencia tan marcada en la sociedad británica y mundial, ayudó a reivindicar a muchos enfermos en su derecho por la aceptación y reinserción social, cuando expuso que no se trataba de una enfermedad contagiosa: así lo probó ante una sociedad temerosa en aquellos años ochentas mientras la ciencia luchaba aún por dar con tratamientos efectivos para contener la enfermedad.

Para "el pequeño Spencer" de Lady Di, importante es seguir sus pasos.

Otro tema que trajo mucha polémica, tuvo que ver con las personas sin hogar. Lady Di accedió a transitar junto a voceros de distintas organizaciones por las calles más peligrosas de la ciudad de Londres para visibilizar el problema. En una de esas ocasiones, un joven que dormía en plena vereda se llevó la sorpresa de su vida cuando despertó y se encontró a la  Princesa frente a él. Cuando el encuentro fue televisado, causó revuelo entre los partidos políticos de la época al considerar que se estaba inmiscuyendo en asuntos de orden político que no resultaban de su competencia.

En la actualidad, Harry ha intentado seguir los pasos de su madre de la forma más literal. Recorrió el mismo camino de minas antipersonas que cruzó Lady Di en Angola (1997), para seguir con la causa que pudo hacerla merecedora de un Nobel de la Paz y logró la suscripción de más de 150 países al tratado que prohibió su uso: ella no vivió para ver los alcances de aquella peligrosa caminata que asombró al mundo tan sólo meses después de su partida. Hoy el destino de su benjamín se sortea entre decisiones y negociaciones. ¿Salir de las filas de la Familia Real será tan cuesta arriba para su pequeño heredero?