MISTERIO

El insólito veto de silencio que la Reina Letizia impuso a su padre Jesús Ortiz desde hace 20 años

Para la Monarca, lo que pase en la familia, se queda en la familia.
jueves, 18 de febrero de 2021 · 03:15

El temple de la Reina Letizia, esa mezcla de autoridad con determinación y alguno que otro dejo de capricho y majadería que le ganó cierto posicionamiento en "Casa Real" como un elemento con vida, carácter y actitud propia, no fue como se cree un mecanismo de defensa que desarrolló para protegerse de la pesada aristocracia española o de las cuñadas Infantas, quienes creían encontrarse ante una plebeya temerosa y sumisa. Así fue siempre su temperamento, y es su padre Jesús Ortíz quien mejor puede decirlo.

"Vanity Fair" encontró entre sus archivos, la primera y única vez que el progenitor y otrora periodista, se refirió a su hija y su yerno, el Rey Felipe ante los medios. Esto ocurrió con data exacta del 1 de noviembre de 2003, poco tiempo después que el mundo conociera la noticia de que el Príncipe de Asturias se desposaría con una plebeya. Su reacción primera, su felicidad y las palabras emotivas que concedió ese día, fueron acalladas hasta nuestros días. Del tertuliano no se volvió a escuchar hasta entonces.

De las pocas fotos en las que se ve a la Reina Letizia acompañada por su padre.

Se dice que la Reina Letizia silenció la habilidad natural de su padre para comunicarse ante la prensa, don y oficio que ella misma le heredó, para evitar filtraciones y malas interpretaciones que le pudieran causar problemas con su futura familia política, en aquellos días cuando ella era simplemente Letizia Ortíz y la orden no se ha levantado, ahora que es ni más ni menos que es la Reina Consorte de España.

Aunque la revista antes citada no se aventuró a adelantar otros detalles sobre esta "medida cautelar" que la misma Monarca dictó contra su padre, sabemos que en el controversial libro "Adiós, Princesa", escrito por el despechado primo de la Reina, David Rocasolano, se exponen los presuntos martirios emocionales a los que expuso la aspirante a su familia plebeya ante cualquier comportamiento que ella considerara "indebido": llamadas telefónicas a gritos y amenazas fueron parte de la terapia de choque.

Jesús Ortíz ha sido siempre cauto en extremo, sabe que un paso en falso puede costarle su relación con la Reina Letizia.

Desde su madre Paloma Rocasolano a su padre Jesús Ortíz, siguiendo la línea hasta sus hermanas Telma y Érika (quien se quitó la vida hace 13 años), todos fueron sometidos a un voto de silencio a causa de su relación consanguínea con la ahora Reina Letizia. En el caso de su padre, de voz mediática y ferviente defensor de la actividad periodística, pasó a ser vetado y censurado ni más ni menos que por su propia hija.

Solo en dos oportunidades volvió a ser noticia. La primera de ellas sucedió en 2014, cuando participó en una entrevista en un canal de televisión asturiano, en el que habló de sus inicios en el oficio periodístico y la radio, y en 2017 cuando anunció por Twitter, su retiro de la profesión alegando que "necesita un poco más de tiempo para mi familia y mis cosas”. ¿Cuáles cosas? podemos asegurar que de ello no tendremos noción alguna.

El padre de la Reina Letizia durante la despedida de su hija menor, Érika Ortíz.

Sin embargo su figura resurge cada inicio de año. Jesús Ortíz terminó siendo el punto de división entre "Zarzuela" y la vida plebeya común y silvestre para la Familia Real, compuesta por el Rey Felipe, las pequeñas Leonor y Sofía y la misma Reina Letizia: el día de reyes se celebra en la residencia del experiodista, para comer su famoso roscón de pascua, acompañado con chocolate caliente.

De allí en más, a Ortíz jamás se lo verá en algún acto oficial, amén de algunos eventos familiares y privados inherentes a la Familia estrictamente, como por ejemplo, los bautizos y confirmaciones de la Princesa Leonor y la Infanta Sofía. ¿Alguna vez podría escribir sus memorias como periodista y padre de la Reina Letizia? es posible, pues ha pasado la prueba del tiempo demostrando que es digno de toda confianza para su hija, y por supuesto, para la Corona.