DEVASTADOR

El dolor de Lady Di cuando nació su segundo hijo Harry y cómo Carlos lo rechazó al verlo

Ni Diana ni ninguna mujer en el mundo merece semejante desprecio.
miércoles, 17 de febrero de 2021 · 03:00

El anuncio más dulce sin duda lo sirvieron el Príncipe Harry y Meghan Markle a todas las audiencias este 14 de febrero cuando dieron la noticia al mundo sobre la espera de su segundo hijo, por lo que el primogénito de ambos, Archie, se convertirá en un orgulloso hermano mayor ante el nuevo o la nueva integrante de esta familia. Este hecho por supuesto nos trajo un recuerdo histórico, el anuncio del nacimiento del propio Harry cuando en 1984 Lady Di lo trajo a este mundo.

Tal como relata la revista "Vanity Fair" se trató de un embarazo sin complicaciones, con una Princesa prevenida, producto de su primera experiencia con Guillermo, quien ya se estrenaba como hermanito mayor. El parto duró unas 9 horas y todo transcurrió aparentemente "normal". ¿Las comillas? Se los explicamos: recordemos que cuando se trata de la "Familia Real" británica, cualquier cosa puede pasar.

A pesar de la decepción, Lady Di mantuvo la compostura y Carlos comentó a los medios que Harry era un bebé "maravilloso".

Por razones ajenas a nuestra comprensión, en aquel momento, conocer a priori el género de la criatura por nacer era algo que no se contemplaba. El anuncio "niño-niña" se producía in situ, con el nacimiento del nuevo integrante, pero Lady Di descubrió que venía un varón tras los chequeos rutinarios que se realizó. A partir de allí comenzaron los calvarios de la infortunada Diana.

Mantuvo el secreto hasta el final, y esto lo reveló la misma Lady Di para la publicación de la autografía autorizada de Andrew Morton "Diana: en sus propias palabras". Su esposo, el Príncipe Carlos en realidad deseaba traer al mundo a una niña, cuya concepción no fue dada fruto del amor, sino del compromiso para dar cumplimiento al célebre término "Heir and Spare", que en español cristiano se traduce a "heredero y repuesto", Guillermo debía tener un hermanito por si las dudas.

Para Lady Di, su posición frente al desapego inicial del padre fue crear un vínculo especial con su pequeño.

Se supone que pese a las expectativas, frente a la naturaleza no se puede mediar y para cualquier padre, independientemente del género, lo importante es traer a un bebé sano y lo demás vendrá después, pero para Carlos lo que encontraría sería una verdadera sorpresa. La triste revelación estaba servida y la pobre Lady Di lo sabía.

No hubo para ella mayor dolor ni desplante al ver la decepción de aquel esposo apático e infeliz a su lado al conocer a su nuevo hijo, pero los comentarios fueron de toda la escenita, lo más hiriente aunque Carlos lo quiso hacer pasar como broma para no "herir" a la exconsorte. "Oh, dios, es un niño, ¡y encima es pelirrojo!" (esto en alusión a la impronta materna de Harry, los Spencer tienen líneas hereditarias con esta característica).

Las palabras que hirieron a Lady Di: "¡Oh, Dios, es un niño, y encima es pelirrojo!

Este fue el principio del fin de su matrimonio y así lo expuso Lady Di. La unión entre ellos que con tanto gusto había experimentado junto con Carlos, iba en las esperanzas del heredero en que naciera su ansiada hija. Al no ocurrir lo previsto, el endeble castillo de naipes de derrumbó.

Nunca estuvimos así de unidos pero, en cuanto nació Harry, todo colapsó, y ahí se fue nuestro matrimonio. Como si tirases de la cadena.