El destino tenía otros planes

La triste historia de amor de Elena de Borbón y Eduardo de Inglaterra, que no fue

Te contamos todos los detalles del romance que vivieron los soberanos.
lunes, 15 de febrero de 2021 · 05:00

Elena María Isabel Dominica de Silos de Borbón y Grecia, mejor conocida como Elena de Borbón ha vuelto a ser noticia en los medios pero esta vez, no por un hecho que concierne a algunos de sus dos hijos, Victoria Federica o Felipe Juan Froilán, que últimamente han acaparado varios titulares y no justamente a su favor, sino que la primogénita del rey emérito Juan Carlos ha llamado la atención por su desconocido pasado personal.

Al parecer, la hermana mayor del rey Felipe casi tuvo otra historia que contar, muy distinta a la que la vida le regaló. El hecho data de hace muchos años atrás e involucra a otra miembro de la corona pero no de la casa real española, sino que nos referimos a la Casa de Windsor: Eduardo de Wessex, el hijo menor de la histórica Reina Isabel II de Reino Unido.

En el año 1993, los reyes Harald y Sonia de Noruega celebraron su boda de plata junto a toda la realeza europea en una fiesta que duró varios días a finales del mes de agosto y principios de septiembre, y en la cual Elena de Borbón y el joven príncipe Eduardo compartieron largos paseos sobre una carroza de caballos. Esta celebración fue el momento en que la hija de Sofía de Grecia y el hermano de Carlos de Gales cruzaron unas intensas miradas, que reflejaron el amor a primera vista que cada uno sintió por el otro.

Eduardo de Wessex junto a Elena de Borbón en el festejo de bodas que los unió.

Durante el festejo, a la hermana de la infanta Cristina la emparejaron directamente con el cuarto hijo del duque de Edimburgo, conformando un círculo monárquico ideal para unir en santo matrimonio a las dos coronas más antiguas de toda Europa. Y a decir verdad, la complicidad y las risas no les faltaron, como se los pudo ver en aquella inolvidable postal tomada por el camino que formaba parte de la celebración de la boda.

En aquel momento, Elena de Borbón tenía 30 años y acababa de graduarse como licenciada en Ciencias de la Educación en la Universidad Pontificia de Comillas de Madrid y a su vez, Eduardo Windsor tenía apenas un año menos de edad, pero ya era el fundador de la compañía “Ardent Television”, encargada de producir documentales hasta que cerró en el año 2002.

Elena de Borbón y Jaime de Marichalar el día de su pedida en el palacio de la Zarzuela, el 26 de noviembre de 1994.

Sin embargo, la cuñada de doña Letizia ya había conocido a Jaime Maricharlar, con quien se casó en 1995, dos años después de haber conocido al entonces príncipe. Junto a él, se convirtieron en padres de los actuales adolescentes, pero su matrimonio duró apenas 15 años, un número bastante menor para una unión real. Por otro lado, Eduardo de Wessex ya había conocido a Sophie Helen Rhys-Jones en un partido de tenis el mismo año que vio por primera vez a Elena de Borbón. A diferencia de la soberana española, el cuarto hijo de la reina Isabel II lleva casi 21 años con su esposa, tiene dos hijos, Luisa y Jacobo, y se ha caracterizado por ser el miembro de la Corona inglesa que ha tenido, y sigue teniendo, el matrimonio más duradero y por si fuera poco, el único que no se ha divorciado.

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