PREMONITORIO

El fin de una era: cómo se anunciará el fallecimiento de la Reina Isabel II al mundo

Reino Unido está preparado para confrontar el futuro inminente de la Soberana.
lunes, 15 de febrero de 2021 · 03:00

Por muy cruel que parezca, en Reino Unido no se habla de otra cosa: pareciera como una suerte de crónica anunciada en el que tanto medios como los más variados públicos intentan vislumbrar el futuro de un país sin su madre más longeva, la Reina Isabel II.

Sin embargo, esto no resulta algo ofensivo en absoluto sino que de hecho, es algo que se espera. El "Palacio de Buckingham" como sede administrativa y "Windsor" deben estar preparados ante un desenlace inminente, y es por ello que todos los preparativos para este fin están dispuestos de modo que los últimos honores que la Reina Isabel II recibirá, se realicen en perfecta conjunción.

Varios rumores señalan que la Monarquía encontrará su fin con el fallecimiento de Isabel II.

A puertas cerradas, se contempla el siguiente protocolo: una vez se determine que la Reina Isabel II ha fenecido (cuya parte médica determinará las causas in situ), los familiares más cercanos deberán reunirse alrededor de su cama para expresarle su respeto.

Una vez los familiares se hayan despedido de forma privada, un vocero de "Buckingham" en riguroso luto, colocará el anuncio a las afueras enmarcado en un ribete oscuro, que vendría siendo un equivalente protocolar solamente comparable con el humo blanco que anuncia la elección de un nuevo Papa en el Vaticano.

El protocolo está preparado para asumir este futuro próximo.

Inmediatamente, un sistema de alerta (que recuerda a los que anuncian tiempos de luchas bélicas) se activará por medio de la radio, al tiempo que varios aviones surcarán los cielos de Londres y como orden primera a los canales televisivos, quedan suspendidas hasta después de los servicios religiosos y logísticos, todas las transmisiones de corte humorísticos.

De cara a la población, serán testigos de las bajadas a media hasta de las banderas y es posible que si el deceso de la Reina Isabel II sucede durante el día, los trabajadores deban abandonar sus puestos de trabajo y marcharse a sus casas, esto con el motivo de despejar las vías de tráfico y la afluencia de personas por donde transcurrirá todo el despliegue póstumo.

Se empieza a abrir el debate sobre quien podrá ser el sucesor inmediato de Isabel II, y algunos apuestan al Príncipe Guillermo.

El ataúd de la Reina Isabel II deberá mantenerse en capilla ardiente durante un lapso no mayor de 4 días, y tendrá por ubicación el "Westminster Hall". Una vez transcurrido este tiempo, los restos mortales de la Soberana serán trasladados a la capilla familiar donde descansará eternamente junto con su padre Jorge VI y la Reina Madre.

Se dice que uno de los escándalos a puertas cerradas en el Palacio ocurrió cuando Lady Di dejó este mundo, pues el protocolo que se desplegó para despedirla era similar al de la Reina Isabel II. Esto se explicó, considerando que por orden natural, siempre se espera el fallecimiento de la Soberana, y este suceso fue tan inesperado que no hubo tiempo de preparar otro protocolo.