UN ENGAÑO TRAS OTRO

Todas las veces que el Príncipe Carlos fingió querer y Lady Di prefirió mentir

La Consorte se conformaba hasta con sus migajas.
domingo, 14 de febrero de 2021 · 04:15

Si algo debemos concederle al infame matrimonio entre Lady Di y el Príncipe Carlos es que fueron grandes artífices del engaño para mantener intacta por por unos cuantos años, la fantasía del Pueblo Británico sobre la historia de amor que ambos, al menos frente a cámaras, protagonizaban.

Lograron incluso engañar a la prensa que sin duda tiene un ojo agudo para detectar fallos en el sistema. En pocas ocasiones se les vio felices y disfrutando de la compañía del otro, en otros instantes viéndolos bien, no tenían siquiera sonrisas para mostrar sino convenientes muecas que ocultaban la verdadera naturaleza de aquella unión que hubiera sido preferible, no ocurriera. ¿Dudas? el siguiente video de "Upsocl" demuestra cómo fue el inicio del desastre y las claras señales de que todo andaba mal.

En Lady Di, quizás por su espontaneidad y carácter tan cercano a los públicos, quizás responder al cariño fingido se le daba natural. Sabía que eran migajas a conveniencia pero aceptaba lo que fuera, ante tanta carencia de amor. En Carlos, la actitud era distante, reflexiva y casi dispersa de cuanto acontecía a su alrededor y esto sucedió desde el compromiso. En "Vanitatis" se difundió que este comportamiento no se daba por la frialdad característica de su estirpe, sino para no herir aún más a Camilla, sí, ¡esa Camilla!

El portal "Quién" enumeró algunos de estos momentos que hoy por hoy nos resultan tan obvios, pero en su momento mostraban a la pareja en su fase más "enamorada". El enlace nupcial que se llevó a cabo aquel 29 de julio de 1981, pudo ser quizás más emotivo de lo que en realidad se vio. La aparente felicidad de la pareja, solo la vivió la pobre recién casada. Mientras Lady Di se encaminaba a protagonizar lo que creía sería su "vivieron felices para siempre" fue el peor día en la vida de un Carlos enamorado, pero de otra mujer.

Hay versiones de personas cercanas a Lady Di que auguraron que aquel enlace no funcionaría.

Quizás de las peores situaciones fue la ocasión en la que viajaron a Balmoral en su luna de miel, acompañados por periodistas. El incómodo rictus del Príncipe frente a una inexperta Princesa que relataba que el matrimonio era "recomendable", todavía resulta doloroso para los ojos cuando se ve, pero al menos no se puede decir que Carlos no lo intentó con tímidos gestos de complicidad, caminatas tomadas de manos y alguna que otra sonrisa para los medios presentes.

Ni siquiera el nacimiento del Príncipe Guillermo llenó de alegría el corazón dilatado de su padre, frente a una vulnerable Lady Di que para aquel momento, sabía que su matrimonio estaba en un riesgo inminente pues le quedaban más certezas que dudas sobre la intromisión de Camilla Parker Bowles entre la pareja, pero en el momento en el que las cámaras comenzaron a enceguecerlos, el retrato de la familia perfecta cobraba vida.

Pero el peor de los momentos en la vida de la Consorte, y contado por ella misma tuvo que ver con la llegada de Harry, Carlos deseaba una hija realmente y aunque ella sabía que esperaba a un niño, prefirió ocultarlo hasta el nacimiento. De paso, Carlos reparó en que el bebé era pelirrojo, sello distintivo de su línea materna. Aquello fue insalvable. Para Carlos, su desamor por Lady Di se acentuó justo ese día, pero ambos se mostraron muy sonrientes y felices al dar la bienvenida al nuevo integrante de la familia.

Y entre todos aquellos episodios, hubo algunas espontaneidades: protagonizaron algunos besos románticos en público, confidencias y momentos de baile estelares que en algún momento nos hicieron creer que los cuentos de hadas se vivían en la vida real. Todo fuera por la Corona, todo fuera por las conveniencias, pero el precio a pagar fue de los más altos, y fue Lady Di quien se llevó la peor parte.

Valorar noticia