Ser un Borbón no es para cualquiera

Los negocios de los cinco hijos de la Infanta Pilar, entre el poder y la mancha del Rey Juan Carlos

Los sobrinos del Emérito lograron hacerse una vida sin valerse de su apellido.
martes, 5 de enero de 2021 · 07:30

Son muchas las personas que ha pagado los platos rotos de los escándalos del Rey Juan Carlos, quien es acusado de fraude fiscal y, por eso mismo, se tuvo que trasladar fuera de España.

Uno de los más afectados fue Bruno Gómez – Acebo, el tercer hijo de la Infanta Pilar y sobrino del Emérito, quien le pidió ayuda a su tío para canalizar inversiones de compañías españolas en los Emiratos Árabes.

El Rey Juan Carlos fue el primero en socorrer a su sobrino, Bruno Gómez Acebo. 

“No tenemos un colchón de rosas como puede creer la gente”, había dicho Bruno en una entrevista de 2017 donde dejó en claro que no por ser sobrino de “Juanito” se ganó la vida.

Eso mismo les sucedió a sus hermanos, también sobrinos de Juan Carlos, quienes salieron adelante por sí solos. Como Simoneta Gómez Acebo, primogénita de la Infanta Pilar, quien hace tres décadas trabaja en Cartier en un puesto en el que reporta directamente al director general.

Simoneta Gómez Acebo trabaja en Cartier y es una de las mujeres más independientes.

Siguiendo a Simoneta, llegamos a dos de los hermanos más desconocidos, quienes tampoco se aprovecharon del abuelo de la Princesa Leonor. Se trata de Juan y Fernando.

El primero dejó de lado su parentesco con los Borbón y combinó su faceta empresarial con la de músico y artista. El segundo también tiene una vida de empresario, la cual aprovechó en 2012 trayendo a España la firma de lujo Shanghai Tang. Y, pese a que tuvo que cerrar, fue un gran logro.

La Infanta Pilar sentía orgullo de la relación de su hermano con sus hijos. 

Por último, está el sobrino más chico del exrey, el benjamín de la Infanta Pilar, quien en la actualidad es socio de Gavijosa Finanzas y, hasta 2010 había participado en algunos negocios como Lietama Comunicación Integral.

No obstante, el hijo del Conde de Barcelona nunca dejó solos a sus sobrinos y quien lo confirmó fue Doña Pilar cuando confesó que su hermano “siempre ha estado muy pendiente de nosotros”.