AMIGOS VERDADEROS

El detalle del exclusivo círculo de personalidades en las que confía la Reina Sofía

La Realeza se caracteriza por mantener bajo siete llaves todas las cuestiones vinculadas a la privacidad y el entorno más cercano a la Emérita no puede ser la excepción. Aunque no se conozcan y tampoco sean muchos, Doña Sofía cuenta con fieles manos derechas en las que se apoya cuando lo necesita.
lunes, 18 de enero de 2021 · 03:30

Ser Reina de España no debe ser una tarea sencilla y mucho menos si durante el mandato casi la Monarquía encuentra su fin, producto del avasallamiento de los escándalos de corrupción en los que el Rey es el protagonista indiscutido. Ese es el contexto en el que la Reina Sofía ha tenido que desempeñarse, un panorama muy complicado del que ha logrado salir mucho más airosa de lo que se esperaba.

Se dice que el éxito de las grandes hazañas depende en gran medida de las influencias y los apoyos con los que cuente quien los lleve a cabo. Aparentemente la madre del Rey Felipe cuenta con muy buenos amigos, que aunque son prácticamente desconocidos, la han apuntalado para enfrentarse a lo que probablemente ha sido el escándalo institucional más grave de la historia española.

Pero lamentablemente Doña Sofía no solamente ha tenido que plantar cara a los problemas que le ha acarreado su marido, sino también a una pandemia mundial sin precedentes en la que su propia salud corría mucho riesgo por pertenecer al grupo etario más vulnerable. Sin dudas, todos condimentos que hacen pensar que sus últimos años no deben ser tal como los debe haber visualizado cuando aún posaba sobre ella la corona.

De todos modos la abuela de la Heredera del Trono es consciente de cuánto vale aún su presencia y por eso este verano es que decidió tomarse un respiro de semejantes agobios. Se retiró a Mallorca y allí disfruto de unos días espléndidos en compañía de las personas en las que más confía: su hermana Irene, su prima, la Princesa Radziwil y el marido de ésta.

Tatiana Radziwill es hija de la Princesa Eugenia de Grecia, prima hermana del padre de la Reina Sofía. Ambas sufrieron el desapego del exilio cuando aún eran muy pequeñas y se afincaron en Sudáfrica. Desde entonces las une una preciosa amistad que los años ni los problemas han logrado romper.

El vínculo entre ellas es tan fuerte, que incluso Tatiana fue dama de honor en el casamiento de la suegra de Doña Letizia y Don Juan Carlos. En la actualidad, siempre que pueden se encuentran y se ponen al tanto de los pormenores de sus vidas. Y es que en este contexto, debe resultar sumamente complicado confiar en alguien para hablar sobre las penas del corazón, y una buena opción es hacerlo con aquellos que han estado allí desde siempre.

Más allá de lo anterior, lo cierto es que Sofía de Grecia es una persona bastante solitaria pues no tiene más amistades. Seguramente ese es un precio que le ha impuesto la corona y al que ella ha accedido como a tantas otras cosas. Siempre, por preservar a la institución y todo lo que se espera de ella, ha sido muy cautelosa al momento de elegir acompañantes pues ha tenido temor de que la traicionaran o inventaran rumores.

Sin lugar a dudas se trata de una preocupación bastante lógica pues en esos círculos no hay nadie digno de confianza y por ello es que se labran tantos pactos de confidencialidad; incluso con los propios empleados. Esto es algo que la Reina tiene muy presente porque incluso ha desistido de tener dama de compañía, figura que suele funcionar como una amistad muy sincera pues generalmente comparten con las Royals toda la vida.

Las únicas personas en las que la Emérita confía pertenecen al ámbito familiar o de la Realeza de otras partes del mundo. Miguel de Grecia (su tío) y su esposa son otros con los que frecuenta en algunas oportunidades y también la familia Real de Jordania. Fuera de ese círculo solamente tiene trato algo cercano con el Nobel Muhammad Yunus, el creador de microcréditos y con algunas otras figuras que podrían catalogarse bajo la lista de contactos profesionales y no realmente como amistades.

La Reina Sofía encuentra el sostén que necesita en su familia y por eso es que Irene vive con ella en Zarzuela e intenta visitar a sus nietas con la mayor asiduidad posible. Los reveses de la vida le han demostrado que no puede fiarse de cualquiera, mucho menos si quiere que la Princesa Leonor llegue algún día a ocupar el Trono.