El más honrado

Victoria Federica salió a su madre: Jaime de Marichalar tras su paso por la Casa Real

El excuñado del Rey optó por quedarse fuera del foco.
viernes, 4 de septiembre de 2020 · 03:15

Quedar desvinculados de la casa Real, para muchos, es una deshonra, pero para Jaime de Marichalar fue, sin dudas, uno de sus mayores alivios. Tras su ruptura con la Infanta Elena rehizo su vida a su gusto.

Al conocerse la noticia de que la hermana del Rey se iba a casar con Marichalar, sus nombres ocuparon los titulares de todos los medios.

El casamiento de Elena y Jaime. 

Pese a que el nacido en Pamplona viene de una familia aristócrata y una de las entidades nobiliarias más antiguas del Reino de España, su lazo con la hija de los Eméritos ha sido un antes y un después.

El empresario pasó a ser una persona conocida públicamente a partir de su relación con la Infanta y, luego del nacimiento de sus dos hijos, su vida dejó, oficialmente, de ser tan anónima.

El exduque con sus hijos. 

Aun así, cuando llegó la hora de la separación con la cuñada de la Reina en 2010, el papá de Victoria Federica ha sido desvinculado de manera inmediata de la monarquía.

La primera medida que tomó la casa Real en cuanto a Jaime fue retirar aquella famosa escultura de cera del museo que dio tanto que hablar.

El momento en el que retiraron la escultura del museo de cera. 

Este acontecimiento que, además de hacerlo dejar de ser duque de Lugo, ha hecho que se pueda volcar a su actividad favorita: la moda, a lo que se dedica actualmente y por lo que fue criticado en más de una ocasión, dada su forma de vestir. 

El ex tío de la Princesa es uno de los asesores de la marca de lujo LVMH y, también, tiene su propio negocio: B Corner, una sastrería donde hace trajes de lujo a medida con precios de unos 3000 euros.

Marichalar y su particular forma de vestir. 

Además, al no tener la responsabilidad de seguir una agenda Real, el papá de Froilán ha podido pasar tiempo de ocio, ya que es aficionado a los toros, la ópera y el polo de Sotogrande.

En cuanto a lo personal, mantiene una relación bastante estrecha con sus hijos, pero, de parejas, todavía no se le conoce ninguna oficialmente.

Cómplice con su hija, Victoria. 

A su vez, Jaime, que sigue alejadísimo del foco mediático, viaja de vez en cuando a París por su vinculación con las marcas de moda y a Nueva York para ver a su amigo, Valentín Fuster, quien llevó su rehabilitación tras el ictus.

De todas formas, el ex de la Infanta Elena no escatima en lujos. Reside en un tríplex de su propiedad en el madrileño barrio de Salamanca.