Nuevas oportunidades

El guiño al pasado de Iñaki Urdangarin en su nuevo hogar que le encantará

El esposo de la Infanta Cristina se prepara para su traslado.
jueves, 31 de diciembre de 2020 · 08:53

A pesar de que el 2020 no nos ha dejado de sorprender con sus nefastas noticias, ayer nos enteramos que a Iñaki Urdangarin le fue otorgada la semilibertad, lo que, sin duda, anuncia grandes cambios positivos para el exdeportista. 

El esposo de la Infanta Cristina había esperado este momento desde hace un largo tiempo. En el pasado octubre le fue negado el tercer grado penitenciario y, a pesar de que aún conserva ese estado, el exbalonmanista gozará de nuevos beneficios. 

Iñaki Urdangarin celebró las navidades con sus familiares.

Mientras Iñaki aún espera la decisión de la prisión de Brieva sobre aumentar su cambio de grado, el recluso deberá asistir a un Centro de Reinserción. “Vanitatis” desveló cómo son las instalaciones del lugar que lo recibirá. 

El centro cuenta con 210 celdas compartidas, lo que le permitirá al cuñado de la Infanta Elena interactuar con otros reclusos.  El que se convertirá en el hogar temporal del exdeportista, cuenta con cancha de balonmano. 

El balonmano es la pasión de Iñaki Urdangarin.

Practicar de nuevo el deporte que lo llevó a la fama, sin duda alguna, será el mejor regalo de Reyes que podría tener el de Zumarraga. Hacer ejercicio es algo fundamental para el esposo de Cristina de Borbón.

El cuñado del Rey Felipe deberá trasladarse hasta Alcalá de Henares para instalarse en el que será su nuevo hogar, el Centro Melchor Rodríguez García. El artículo 100.2 le permitirá a Urdangarin ausentarse de la prisión un fin de semana al mes. 

El exbalonmanista no puede ocultar su felicidad.

El padre de Irene Urdangarin continuará con sus labores en el Centro Don Orione, tal y como lo ha venido haciendo en el transcurso de este año. A pesar de los escándalos del Rey Juan Carlos, los Urdangarin Borbón pueden celebrar este importante momento. 

El padre de Pablo Urdangarin ha cumplido con la mitad de su condena de cinco años y diez meses en prisión, y aún conserva la esperanza de que muy pronto se le conceda el tercer grado que tanto añora.