Historia

Amor en tiempos de franquismo, así fue la polémica boda del Rey Juan Carlos y Doña Sofía en 1962

Enfrentamientos bélicos, monarquías destruidas y distanciadas, pero los Eméritos congeniaron y nunca más se separaron.
domingo, 20 de diciembre de 2020 · 04:30

La historia del Rey Juan Carlos es bastante trágica, pero si hay un momento que se puede destacar en su vida es cuando conoció a la Reina Sofía en 1954. Ya hace mucho tiempo que sus caminos se chocaron.

Fue el yate Agamenón el que unió al Emérito con la entonces Princesa griega en un viaje que había organizado Federica de Grecia, madre de Sofía, quien tenía el objetivo de reactivar el turismo tras la Guerra Civil que afectó a su país.

Don Juan Carlos y Doña Sofía no congeniaron hasta 1961. 

El 22 de agosto de 1954 desde Venecia, tanto el hijo del Conde de Barcelona como la hija de Pablo de Grecia zarparon junto a un centenar de miembros de familias reales. Y, fue en ese entonces cuando “Juanito” se fijó de lejos en Sofía, quien se mostró bastante tímida.

De hecho, tal era la timidez de la griega que, según las malas lenguas, cuando Don Juan Carlos se acercó de manera incrédula a ella, su reacción fue hacerle una llave de judo y tirarlo al suelo con solo agarrarle la mano. Pero, pese a estar 13 días en el mismo viaje, los Eméritos solo se interesaron el uno en el otro en 1961.

A Sofía le ganó la timidez cuando conoció al Rey.

Pero, el interés verdadero y el que afianzó la relación entre el padre de Felipe VI y su actual esposa se dio en Londres, con la boda de los duques de Kent. “Fue entonces cuando empezamos a sentir el tirón del atractivo”, le confesó Doña Sofía a Pilar Urbano en su libro.

Tal es así que ese mismo año llegó la famosa pedida de mano en la que el ex Rey no hizo más que decirle a su entonces novia: “Sofi, tómalo” mientras ella recogía al vuelo la cajita con la alianza que los iba a unir para siempre. “Amo a la Princesa Sofía desde el primer momento en que la vi”, había confesado el Emérito cuando se comprometió.

El día que el Rey y la Reina se casaron.

No obstante, ahí fue cuando comenzaron los problemas. Juan Carlos era católico, Sofía ortodoxa, pero fueron el papa Juan XXIII, el Conde de Barcelona y Francisco Franco quienes permitieron que los jóvenes se unan en sagrado matrimonio celebrando 3 tipos de bodas distintas.

La civil, la ortodoxa y la católica fueron las uniones por las que el ex Jefe de Estado y la abuela de la Princesa Leonor tuvieron que pasar, aunque luego llegó la luna de miel con seis meses de paseo por delante. Y, a partir de allí, la historia de un reinado impoluto comenzó para ellos.