Vacuna contra el coronavirus

Se investiga un raro efecto secundario posiblemente provocado por la vacuna de AstraZeneca

La EMA, entidad regulatoria de la UE, está observando si existe una relación entre el fármaco y una enfermedad que afecta el sistema nervioso.
sábado, 8 de mayo de 2021 · 05:30

La vacuna contra el coronavirus manufacturada por la farmacéutica británica AstraZeneca en colaboración con la Universidad de Oxford, es uno de los fármacos más controversiales debido a los efectos secundarios que presuntamente provoca.

Este viernes, la Agencia Europea del Medicamento (EMA) ha anunciado que se encuentra investigando un nuevo efecto que presuntamente puede provocar la inyección, se trata de un desorden de degeneración nerviosa poco común, llamado el síndrome de Guillain Barré.

Como parte de una revisión regular de los informes de seguridad de la vacuna, el comité de seguridad de la EMA anunció que está analizando los datos proporcionados por AstraZeneca sobre casos de la enfermedad nerviosa, sin especificar el número de casos encontrados.

La sede central de la EMA en los Países Bajos.

La entidad regulatoria indicó que el síndrome fue identificado como un posible efecto adverso que necesitaba ser monitoreado específicamente durante el proceso de aprobación condicional de la vacuna y agregó que había solicitado datos más detallados sobre los casos a AstraZeneca.

La declaración de la EMA se produce después de que esta haya descubierto el mes pasado que la vacuna de la farmacéutica británica y la producida por Johnson & Johnson pueden haber causado casos muy raros de coagulación sanguínea.

Una persona recibe una inyección de la vacuna de AstraZeneca.

¿QUÉ ES EL SÍNDROME DE GUILLAIN BARRE?

El síndrome es una enfermedad neurológica poco común en la que el sistema inmunológico del cuerpo ataca la capa protectora de las fibras nerviosas. La mayoría de los casos siguen a una infección bacteriana o viral.

La infección se ha relacionado en el pasado con varias vacunas, sobre todo con una utilizada en la campaña de inmunización durante un brote de gripe porcina en los Estados Unidos en 1976, y décadas más tarde con la vacuna utilizada durante la pandemia de gripe H1N1 de 2009. Sin embargo, los investigadores han descubierto que las posibilidades de desarrollar la enfermedad después de la vacunación son extremadamente pequeñas. 

INVESTIGACIÓN SOBRE EFECTOS SECUNDARIOS DE LA VACUNA DE PFIZER Y MODERNA

Un frasco con dosis de la vacuna de Pfizer y BioNTech. 

El viernes, la EMA también manifestó que estaba investigando informes de inflamación cardíaca con la vacuna de Pfizer-BioNTech y la inyección de Moderna.

Con respecto a ello, Pfizer y BioNTech dijeron en una declaración conjunta que apoyan la revisión de la EMA y que tampoco vieron indicios de un vínculo causal después de que se administraron más de 450 millones de dosis en todo el mundo. Por su parte, AstraZeneca, al menos hasta la noche del viernes, no se ha manifestado sobre la investigación.