América Latina

Brasil no autoriza la importación de la Sputnik V y Rusia califica la decisión como “política”

Las autoridades rusas criticaron al regulador sudamericano.
martes, 27 de abril de 2021 · 14:37

En un mundo donde las vacunas contra el coronavirus escasean y son uno de los bienes más preciados, Brasil se da el lujo de rechazar la Sputnik V desarrollada en Rusia.

En este sentido, la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (ANVISA) de dicho país informó que no aprueba el fármaco creado en el Centro de Investigación Gamaleya porque le falta recibir información adicional.

Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil.

En consecuencia, Brasil todavía no permite la importación de la Sputnik V. Por su parte, Rusia mostró su descontento a través de la cuenta de Twitter de la vacuna.

Los retrasos de Anvisa en la aprobación de Sputnik V son lamentablemente de orden político y no tienen nada que ver con el acceso a la información o con aspectos científicos.

En este contexto, vale recordar que el presidente Jair Bolsonaro mantiene una estrecha relación con EE.UU. y un marcado sesgo ideológico contra Rusia y China.

Jair Bolsonaro, presidente brasilero.

El Ministerio de Salud de Estados Unidos, en su informe anual de 2020 hace varios meses, declaró públicamente que el agregado sanitario de Estados Unidos 'había convencido a Brasil de rechazar la vacuna rusa'.

Asimismo, la decisión del regulador brasilero también generó críticas a nivel local ya que nueve estados reclamaban la Sputnik V, que ya fue aprobada en 61 países.

Por otro lado, para seguridad de la comunidad científica de Occidente, la revista The Lancet publicó los datos de su efectividad y aseguró que supera el 90 %.

Dmitri Peskov, vocero del Gobierno ruso.

Seguiremos adelante con nuestros contactos. Si falta información, será suministrada. No debería haber ninguna duda al respecto.

Con estas palabras, el vocero del Kremlin, Dmitri Peskov, citado por la agencia de noticias Sputnik, mostró la predisposición de Rusia en suministrar su fármaco a Brasil.

Por último, estados del norte y noreste del gigante sudamericano firmaron contratos con el Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF) para la adquisición de 30 millones de dosis. Además, el Gobierno federal también compró 10 millones de unidades extra.