Pandemia

Las similitudes y diferencias de la gripe española con el coronavirus

Especialistas afirman que esta perspectiva puede servir como enseñanza.
lunes, 10 de agosto de 2020 · 05:00

En 1918, la gripe española se llevó entre 50 y 100 millones de personas de todo el planeta con una rápida propagación. Fue una tragedia más por ese entonces que se le sumaba a la triste Primera Guerra Mundial.

Por eso, para analizar la historia y no repetir errores, la periodista Marta Rodríguez propuso, en un artículo, volver a pensar cómo transitaron la enfermedad y qué se puede aprender de hace cien años.

Las medidas de prevención fueron similares.

En ese sentido, el virus se inició entre enero y febrero en Estados Unidos y, al poco tiempo, en Francia, Bélgica y Alemania. La característica eran dolores de cabeza, dificultades respiratorias, tos y fiebre continua, muy parecido a los síntomas del coronavirus.

Ya para mayo, un conglomerado de personas en una fiesta religiosa en España desató el brote de la gripe. Ante estas similitudes, las historiadoras españolas Laura y María Lara Martínez aseguran se “sienten” en “una máquina del tiempo”.

Los sistemas sanitarios colapsaron.

A su vez, las medidas de prevención recomendadas son parecidas: confinamiento, prohibición de los espacios públicos y recreativos como los teatros y escuelas, control de las fronteras, desinfección y mascarillas.

Por el contrario, según explican las expertas, las curas naturales y los ritos supersticiosos eran mucho más populares por aquel entonces e iban en contraindicación con los criterios científicos para enfrentar la enfermedad.

"Así, por ejemplo, en Zamora el obispo convocó misas multitudinarias que acentuaron los efectos de la pandemia y en Madrid las autoridades no se atrevieron a cancelar las fiestas de San Isidro”, sostuvo el historiador Jaume Claret Miranda en Euronews.

Por último, las expertas advierten que como pasa con el Covid-19, se esperaban las altas temperaturas para que cesaran los contagios. Sin embargo, fue allí cuando llegó la segunda ola con más víctimas y relajación en el confinamiento por parte de la sociedad. En definitiva, la gripe española debe ser una experiencia para recordar y no cometer los mismos errores.