Inmigración

Un incendio destruye un campamento de inmigrantes en Bosnia Herzegovina

El centro de refugiados cerró el miércoles y había sido acusado de no cumplir con las necesidades básicas para funcionar.
miércoles, 23 de diciembre de 2020 · 15:37

Un incendio destruyó un campo de inmigrantes de Lipa en Bosnia Herzegovina, cerca a la frontera con Croacia, en donde vivían alrededor de 1.400 refugiados, la mayoría provenientes de países norteafricanos, sud asiáticos y del medio oriente.

El incidente no dejó heridos ni fallecidos y llegó el mismo día en el que la Organización Internacional de Migración (OIM) decidió cerrar el campamento debido a que las autoridades de la nación balcánica habían ignorado sus pedidos para proporcionar servicios básicos a los inmigrantes.

Los escombros del campamento tras el incendio.

De acuerdo al coordinador de la OIM para los Balcanes y Bosnia Herzegovina, Peter Van der Auweraert indicó que “un grupo de ex residentes incendió tres carpas y contenedores después de que la mayoría de los migrantes abandonaron el campamento”, antes de que cierre.

"Todos tuvimos mucha suerte y obviamente nos sentimos muy aliviados de que no haya víctimas ni heridos", declaró el coordinador al multimedio Euronews. "Pero la mayor parte de la infraestructura ahora está destruida o dañada seriamente", continuó.

Una nube de humo en el campamento provocada por el incendio.

A su vez, la OIM urgió a las autoridades de Bosnia Herzegovina a adaptar el campamento destruido a los riesgos que presenta el invierno en el país y ofrecer otro terreno como alternativa mientras se reforma el centro de refugiados de Lipa.

Las temperaturas entre enero y febrero en la nación balcánica pueden llegar a ser hasta de -6 grados centígrados, la semana pasada, cuando las temperaturas eran similares a éstas, las duchas y los baños del campamento se congelaron.

El campamento de Lipa previo al incendio.

Además de la OIM, la Unión Europea también advirtió a Bosnia Herzegovina que miles de inmigrantes se enfrentan a un poderoso invierno sin refugio e instó a las autoridades del país a tomar medidas.

La nación se convirtió en un paso obligatorio para los refugiados que intentan llegar a la UE, la mayoría se concentra en la provincia noroccidental de Bosanska Krajina, una de las únicas regiones bosnias que deciden aceptarlos, para que después crucen la frontera con Croacia y así llegar a la UE.